CANTO XXXI [ La lengua de Virgilio y la lanza de Aquiles. Aparición de los titanes que emergen con la mitad del cuerpo sobre la octava fosa o valle a la manera de torreones de fortaleza. Los dos poetas dan la espalda al octavo círculo y se dirigen al pozo central del infierno, que está encima del noveno y conduce a él. Nemrod, Efialtes y otros titanes. El gigante Anteo. Discurso de Virgilio suplicando a Anteo que los haga descender al noveno círculo. Anteo toma a Virgilio y Dante en sus manos, y como un lío los hace descender al último abismo. ] La misma lengua que mordió enojosa y dióme de vergüenza la semblanza, la medicina me brindó piadosa; así cuentan curaba aquella lanza de Peleo y Aquiles al herido; de un lado dura y por el otra mansa. Dejamos aquel valle dolorido, contorn

