CAPÍTULO TREINTA Y SIETE Kate se preguntó si Daryl sería capaz de regresar a su hogar tras el homicidio de su esposa. No había un lapso de tiempo establecido para el duelo; algunos esperarían semanas antes de retornar a la casa donde un ser querido hubiese muerto asesinado, en tanto que otros no tendrían problemas en volver de inmediato. Cuando aparcó enfrente de la casa, vio a la madre de Daryl sentada en una mecedora, en el porche principal. Se fijó en Kate cuando esta salió del auto y caminó por la acera. —Hola de nuevo —dijo Kate de la manera más amable que pudo—. ¿Está Daryl en casa? —Sí —dijo la madre—, pero está muy cansado y lógicamente afectado. —Entiendo —dijo Kate. Se acercó al porche y lentamente subió los escalones. Habló entonces en voz baja y en tono de confidencia espe

