CAPÍTULO DOCE Diez minutos después, cuando Jessie ya se había puesto la bata de hospital y había firmado un acuerdo de confidencialidad tan detallado que le preocupaba la idea de que solo con mencionar el hospital a Kyle le pudieran acabar arrestando, salieron de la zona de preparación transicional. Los tres atravesaron otra puerta de seguridad y caminaron por un pasillo largo y tenuemente iluminado mientras Gentry les daba un repaso de las particularidades de la unidad. Explicó el procedimiento para interactuar con los presos: nunca se puede tocar el cristal, no se pueden revelar detalles personales, ni hacer promesas, ni interactuar sin un agente de seguridad en la sala, y otra media docena de prohibiciones que Jessie ya no podía recordar. Gentry le indicó que las sesiones estaban lim

