Hijo de puta traidor Punto de vista de Amber —Aaargh —gimo, estirando mis brazos por encima de mi cabeza y deshaciendo algunos nudos de mi espalda. Leo me llamó en pánico cuando una de las camareras se enfermó y como necesito el dinero, mejor dicho, podría usar el dinero, acepté con gusto venir a ayudar al restaurante de nuevo. Observo a mi alrededor. La típica hora punta de la cena ha pasado y ahora el restaurante está tranquilo, incluso en paz. Hay algunas parejas con niños y eso es todo. Por una vez, no hay clientes molestos, clientes enfadados o clientes maleducados. Es una bendición. Leo sale de su oficina y se une a mí, sus ojos observando a los clientes bastante pocos y poco impresionantes, frunciendo el ceño. Suspira y luego me mira irónicamente, observando mi cabello desaliñ

