Hago mi cama, recojo la ropa del suelo y aspiradora mi habitación, abriendo la ventana para dejar entrar el aire. Luego comienzo en el baño, fregando la ducha y el inodoro, limpiando mi tocador y guardando las cosas. Por último, trapeo el piso, dejando la ventana abierta para que se seque más rápido. Uf. Me limpio la frente, sintiendo el sudor acumulándose ya. Vestida aún con mi pijama, me obligo a ir a la habitación de Sophie, golpeando la puerta con la ferviente esperanza de que se haya ido mientras estaba limpiando mi habitación. Sin suerte. —Entra —me llama en tono cantarín. Me estremezco y abro la puerta, mostrando mis utensilios de limpieza a Sophie, quien me mira con una sonrisa amplia en su rostro. —Necesito limpiar tu baño y habitación —le digo. Encoge los hombros. —Hazlo.

