Necesitamos hablar

1534 Palabras
Vale, esta es mi historia, y es mejor si les cuento yo los detalles de mi vida. Estoy cien por ciento segura de que a Gretta le apetece ganarse todo el dinero posible, pero jamás estará dispuesta a contarles los detalles de mi vida s****l o lo que realmente pasa por mi cabeza. Ya ella les dio su versión de la historia, en la que soy la segunda hermana de tres, pero desde la primera vez que escuché eso lo consideré ridículo. Mi hermana y yo somos un empate: llegamos a colonizar un solo óvulo y lo dividimos. Eso es todo. El momento de salida por la v****a es lo mínimo de lo mínimo. Otra cosa que quiero aclarar es que sé que mi hermana mayor es mi hermana, pero para nosotras, es la persona más importante de nuestras vidas. Creo que sin Gretta seríamos dos nómadas de pelo corto con camisones largos porque mi papá no hubiese podido con los detalles de ser mujer. Por último, está mi papá, Raúl. Es la persona más dulce con sus hijas. De verdad creo que somos afortunadas de tenerle. No hay capricho lo suficientemente grande, y nunca es demasiado tarde para que mi papá lo deje todo y venga a casa a pasar tiempo con nosotras. Creo que ellos tres son lo mejor de mi personalidad; son mi todo. Me terminé de arreglar para acompañar a mi papá al evento que tanto había insistido, incluso cuando tenía planes para casarme con un desconocido. No importaba las veces que le dijese que yo estoy en una relación con otra persona. Incluso si había decidido sacar mis cosas de casa, hasta que no hablara con George, no era correcto nada de lo que proponía papá y mi hermana. —Hija, estás guapísima —me piropea mi padre. Le doy un beso en la mejilla antes de obligarle a posar para una foto. La pongo como perfil en el grupo de la familia y Gretta no tarda en comentar. Gretta: Uh, vas guapísima para conocer a tu esposo, con eso de que papá ahora se dedica al negocio de casar hijas. Lina: Uh, papá, ¿me casas, por favor? Raúl: Voy en orden de nacimiento. Lina: Ah, qué maravilla. Ya tienes un hombre guapo para Gretta. A mí de verdad me van esas historias de fantasía en las que una se enreda con el cuñado. Definitivamente necesitamos dejarnos buenas opciones. Gretta: Si elijo un marido, quiero tus manos lejos de su cuerpo. Papi, enfócate en Rinnie; todos sabemos aquí que es tu favorita. Rinnie: Por eso necesitas dañar a tu primera hija. Raúl: Nunca he entendido la verdadera dinámica de este grupo. Nosotras tenemos que burlarnos de Linnie, que de verdad se está demorando un poco en casarse. Ya saben lo que dice la asociación de conspiradoras anónimas: aquellos que duran demasiado de novios casi nunca llegan a ser esposos. En fin, yo esperaría que mi cuñadito se digne a darle un anillo, pero, ¿para qué forzar las cosas? Mi papá y yo llegamos con buen tiempo, ingresamos al lugar y nos damos el gusto de saludar, dejar nuestras donaciones, conversar con algunos conocidos, e incluso encontrarnos con Lina y Rocko. Este se ve inusualmente guapo, y le guiño un ojo a mi hermana. Mi papá se lo lleva aparte, y mi hermana lo ve algo ansiosa. —Sabes que papá te compraría un marido. —Oh, estoy segura, pero no quiero que me lo compre. Quiero que Rodrigo quiera estar conmigo de por vida. —Ya, ¿y tú le quieres de por vida? —Lo amo —responde con tanta seguridad que se me eriza la piel. Mi teléfono suena y veo una llamada de George en la pantalla. No respondo; no sé qué puede ser tan importante como para dejarme a mitad de una cena, pero tampoco deseo enterarme en estos momentos, rodeada de gente. —Regina —me llaman, y al girarme veo a Ashton, mi exnovio del colegio. Mi hermana hace una de sus miraditas y, después de soltarnos, le dice lo mucho que le recuerda con cariño. —Yo también lo recuerdo, saliendo por las ventanas —replica mi padre, quien ha regresado con las bebidas junto a mi cuñado. —Ashton, el que siempre quiere regresar —bromea Rod y le da una palmada en el hombro. —Rod, el que no corta la leña ni presta el hacha. ¿Dónde está el anillo, el compromiso o la boda? —Ustedes sí saben hacer de todo una actividad divertida —comento, intentando restar tensión. Ashton se despide, pero lo veo mirándome desde el otro lado de la sala. Mi cuñado me recuerda cómo me rompió el corazón, la dignidad y, creo, lo más doloroso: la paz. Ashton es de esos novios que te hacen sentir loca por sospechar la verdad. Mi hermana me da un ligero codazo y señala con la cabeza a nuestra madre. —Es el día de los exes locos. —Es su madre. Por favor, cuiden lo que dicen. Loretta camina directo hacia nosotras. Le da un beso a mi cuñado y luego se sume abrazando a mi hermana. Después, se acerca a mí, me da un beso y un abrazo. —¿Cómo han estado? —Rinnie ha tenido un ascenso. —¡Wow! Felicidades, cariño —dice, sonriendo. —Gracias. —Linnie, ¿cómo va el trabajo? —Agotador. ¿Quién es feliz trabajando en emergencias? —responde Linnie, encogiéndose de hombros. Mi madre la mira divertida. —Todo sea por el futuro brillante que estoy construyendo. —Tú eres brillante, mi amor. Todo lo que hagas será brillante —le recuerda Rod, dándole un beso en la mejilla. Mi hermana sonríe y se disculpa para ir a saludar a sus suegros, que acaban de llegar. Yo no digo nada más. Solo huyo de mis papás. Me alejo porque estar entre ellos me da vértigo. No soporto a esa señora, no soporto parecerme a ella, no la quiero cerca de mí la mayor parte del tiempo, y mucho menos cerca de mi padre. Choco contra el pecho fornido de alguien que evita que caiga al suelo. Me sostiene de los brazos y me acerca a su cuerpo. Levanto la vista y él también me mira. —Regina, ¿por qué no estás contestando el teléfono? —pregunta George—. ¿Dónde están tus cosas? —Estaba esperando tener esta conversación en persona y en privado, pero es mejor terminar —replico, soltándome de su agarre. Él me mira, confundido. —Mi madre ha tenido un infarto. —¿Ha muerto? —pregunto, y en cuanto lo digo, me doy cuenta de lo insensata que he sido. —No. —Qué bien por ti —respondo con tono irónico—. ¿Me has dejado porque tu mamá tuvo un infarto y no murió? —No todo el mundo se muere. —Ya, ¿y eso no te suena a excusa? —¿Y a ti no te suena a que quieres a mi madre muerta? —George... —nos interrumpe un joven, y George sonríe con cierta tensión. —Regina, te presento a mi primo, Santiago Bradford. —Ah, un placer. Regina Rigott. —Mi novia —añade George, con firmeza. Santiago observa la mirada desafiante de George. Puedo notar el parentesco físico: ambos altos, fornidos, de ojos claros. Sin embargo, la dulzura y la inocencia de Santiago son reparadoras frente a la imagen dura y segura de su primo. —Tu papá falló en darme esa información. Esta tarde sonaba a que, más que negocios, necesitaba que te casaras por contrato —comenta Santiago, divertido. —Está teniendo una crisis fuertísima, y soy su primera víctima —respondo con una sonrisa—. Mi hermana cree que quiere casarnos, y yo estoy casi segura de que alguien le recomendó empezar a producir herederos. Santiago ríe. —Mis tíos han tenido la misma crisis por años. Es un placer conocerte —responde con una sonrisa y estrecha mi mano—. George, me encantaría quedar contigo esta semana, y Regina, espero que podamos conocernos más. Tan pronto como lo pidas, tendrás un hueco en mi agenda. Noto la tensión en la mandíbula de George. Sé que no está de acuerdo en absoluto con que me vea a solas con Santiago, pero le ignoro y estrecho la mano que me ofrece. Luego, respondo: —Mañana, al desayuno. Me encanta hacer negocios temprano. Santiago sonríe. —Perfecto. Pasaré por ti —dice, disculpándose con nosotros para dirigirse hacia mi padre. George continúa con su escena, y yo trato de huir de eso también. —Vamos, preséntame con tu familia —insiste. —No voy a empezar a hacer las cosas cuando tú lo digas y porque te venga en gana. —Perdón por dejarte con mamá y papá —se disculpa Linnie, interrumpiéndonos. George nos mira a las dos. —Son verdaderamente idénticas. —Oh, tú eres el novio que no quiere que le presenten —bromea Rod—. Creo que tienes mal gusto en hombres, pero tengo buenos amigos. —Creo que necesito irme.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR