Narra Lea Aquí estoy yo, entre mis pocas ganas de vivir y mis pocas ganas de luchar. ¿Qué era el mundo sin Kendall? Para mi no era nada, y sin ella yo no quería vivir más. El doctor había salido con rapidez del quirófano para avisarme que a Kendall había que hacerle una cesárea de emergencia, que había pocas probabilidades de que nuestro hijo naciera vivo o por ende que sobreviviera después del parto, aquello me había partido el corazón en mil pedazos, mi pequeño Manuel, mi primer hijo, la mas grande ilusión de Kendall y de mi también, esto no podía estar pasando. La pesadilla se hizo mas grande aun cuando después del parto Kendall se descompensó toda, mientras mi hijo luchaba en una encubadora por sobrevivir su madre luchaba en terapia intensiva por la misma razón, y yo me sentía en

