Todo el castillo se había reunido para recibir a la princesa Agnes. Había vuelto a aparecer aquella princesa fuerte y poderosa que todos había alguna vez visto. Y no solo eso, como si se hubiera tratado de alguna especie de milagro o alguna cosa así, Agnes había reunido a un pequeño ejército de cien soldados para sumarlos a los de Tiamat y Amaru. Las cosas comenzaban a inclinarse para el lado de Bevery, con más soldados, podrían enfrentar mejor la batalla contra Kreston y finalmente recuperar a Amaru. Un gran banquete se había extendido en la enorme mesa del comedor real. Secretarios, soldados, realeza, todos estaban reunidos ahí para darle la bienvenida a Agnes, quien se encontraba sonriente nuevamente con su tiara en la cabeza. Lucia como toda una princesa, pero Bevery había vi

