Wave no pudo moverse, era peor que la sensación de miles de flechas clavándose en su pecho. Era peor que todos los dolores que había sentido. Estaba experimentando sentimientos que no sabía que podía sentir, era algo de lo que nunca pensaba que se podía recuperar. Sabina ya no estaba detrás suyo, estaba bajando la colina seguida de los soldados de Kreston, que la custodiaban mientras que caminaba directo al Rey Dominic. No podía ser cierto. Algo dentro de su corazón se negaba a creer que las palabras de aquel sucio hombre eran reales, pero lo que estaba viendo no ayudaba para nada. Y ni siquiera podía imaginar lo que la princesa estaba sintiendo. Estaba siendo traicionada frente a su nariz, le habían visto la cara de estúpida y Sabina se había aprovechado de eso para fingir s

