La vida sin Gawain no era nada agradable para Bevery. Desde que tenía memoria Gawain había estado siempre a su lado, diciéndole que hacer o a donde ir. Preocupándose por su seguridad y por su día a día. Pero ahora, Bevery se levantaba y Gawain no estaba ahí. Siempre despertaba pensando que quizás sus recuerdos eran parte de alguna tonta pesadilla que había tenido, algo que nunca pensó que pasaría. Era casi irreal que Gawain no esté ahí para la princesa. Y todos en el castillo hablaban de eso. La repentina desaparición del gran espadachín era el tema de todos los presentes. Era imposible para ellos también solo pensar que Gawain había dejado a Bevery sola. Algunos le echaban la culpa al príncipe Dietrich, diciendo que el príncipe no supo convivir con la persona que lo había

