Estamos bastante cerca del centro de Londres, asi que no entiendo porque tenemos que salir en auto del hotel si bien podemos llegar a las tiendas caminando, claro, eso también me daría la ventaja de perderme entre la multitud... pensándolo un poco, quizás esa es la razón por la que andamos en auto, seguro el lunático de Logan le ordenó a su títere que no apartará sus ojos de mi... ¿pero por qué? —Señora, si gusta me estaciono por aquí. Veo a través del vidrio de la ventanilla y observó una hilera de tiendas de zapatos, ropa, lencería, en fin de lo que busque y como lo busque. —Ed, ya te dije que me llames Alina. Y si, aparca por aquí me gustaría ver que puedo comprar en estas tiendas —lo miro y sonrió. —como guste, Alina. El señor Logan le dejo una de sus tarjetas... ¿la trajo consigo

