70

3659 Palabras

Después de un vuelo de poco más de diez horas por fin aterrizamos en Roma. El grupo comienza a descender del Jet y cuando llega mi turno la chica de antes me detiene sujetando con suavidad mi hombro, yo me tenzo de inmediato y me doy la vuelta muy lentamente. —Oye, tranquila. Solo quería darte estas mudas de ropa, lo que cargas se ve muy... disculpame, pero se ve muy desgastado. Así que me tome el atrevimiento de ofrecerte un par de prendas, son, bueno, eran mías. Pero llévalas por si las necesitas. Yo puedo comprarme algo más. —Esta bien. Te agradezco la preocupación. —digo tomando la bolsa que me ofrece. Bajo del Jet caminando lo más rápido que puedo. Por un momento me inclino a la opción de desechar la bolsa con la ropa en la primera papelera que vea, pero decido mejor revisar si ti

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR