Salgo de la habitación de Eros con la lapto en una mano, y con mi otra mano envío un mensaje instantaneo a todos mis hombres para que me encuentren en el hotel pues Allen y Thiago aún no se les pasaba el efecto del sedante que seguramente Alina les sumonistro a través de las donas que les dio. Según los paramedicos el efecto pasaría luego de dos horas y como no sabían la hora exacta en que este entró en sus sistemas los acomodaron en la cama, les hicieron un chequeo fisico y listo, ya no había nada más que hacer, sólo esperar a que recobraran la consciencia. Es más que obvio que no me buscaban a mi, sino a Alina, o por lo menos eso parece, así que debo encontrarla primero. —Pienso mientras camino de regreso a la habitación donde se quedaba Alina recordando a los dos hombres que grabaron

