EL ORGULLO DE LOS LIVINGSTONE

791 Palabras
— Eso te lo puedo responder yo mamá — Dijo orgullosamente George — Dime hijo. — La posición que cubre Michael es la de wing quien es está en el terreno de juego para proporcionar la inyección de ritmo perfecto para dejar atrás a un oponente y marcar un try. Es importante que también sean sólidos en defensa. Como wing frecuentemente se encontrará en un espacio abierto con la principal prioridad de apretar el acelerador y correr hasta la línea. Potencia y buen manejo constituyen también una ventaja. Y todo esto lo tiene Michael. Hay muchas universidades detrás de él para aprovechar su talento. — Wow mi nieto es maravilloso. ¡Es el orgullo de los Livingstone! — Jajaja — Se ríe Michael — Tienes razón. Será alguien importante en el mundo. El juego término con la victoria para el Winchester College y su estrella fue nada mas y nada menos que Michael Livingstone. * * * Mientras tanto en los vestidores * * * — Buen juego muchachos — Dice el entrenador — Y Livingstone. Felicidades en tu debut. Sigue así. Tienes un brillante futuro. — Gracias entrenador — Responde Michael apenado. Todo el equipo se agolpo junto a él y lo alzaron felicitandolo continuamente. Después de ducharse; se cambiaron y Michael escucho que alguien decia: — Apúrate muñeco de torta. No voy a esperar todo el día por ti. — Ya calmate Charles — Le responde de manera burlona — No es que tengas una cita. ¿O si?. — Ouch — Responde Charles — Eso sí que fue un golpe bajo Livingstone. ¿Cómo voy a tener citas si todas te las acaparas para ti? — Jajaja. Como exageras. Cortate una vena pues. — Jajaja. Así siguieron bromeando como los mejores amigos que eran. Michael y Charles se conocieron cuando tenían cinco años y se hicieron amigos de inmediato. A diferencia de los demás compañeros de Michael que lo buscaban por interes; Charles siempre demostró sinceridad. En realidad conocía bastante a Michael y el lo apreciaba con sinceridad. Justo cuando estaban caminando y bromeando; no se percataron del camino y tropezaron con otros jóvenes. — ¡Oye! ¿Es que no ves estúpido? — Disculpa. No vi por donde iba — Se disculpo Michael con sinceridad — Pero mira nada mas.Si es la princesa Livingstone. Supe que ibas a jugar rugby. ¿No te lastimaron mi amor? — Se burla mientras le acaricia la cara. — No me toques. — ¿Y que vas a hacer? ¿Despedir a mis padres? — Preguntó furioso. — No necesito el dinero y el poder de mi familia para acabar contigo. — Oigan muchachos — Intervino Charles tratando de calmarlo la situación — No hay necesidad de pelearse. Hablemos. — ¡Cállate maldito hijo de perra! Muchachos golpeenlo y hagan que se calle. Michael corrió para defender a su amigo pero no pudo llegar ya que le habían dado un golpe en la cabeza con un tubo Dejándolo inconsciente. . El odio empezó a apoderarse de Michael y apretó los puños y grito: — ¡CHARLES! — ¿Qué pasó princesa? — Dijo el joven con frialdad — ¿Golpeamos muy duro a tu noviecito? Golpeenlo. Cuando iba a cargar contra los hombres; escucho una voz en su mente que decia: "Duerme muchacho. Déjame esto aquí." El color de sus ojos se disipó quedando sólo en blanco. Y su rostro perfilado se cuartio dejando escapar una sonrisa demoníaca. Se truena el cuello mientras dice: — Esto lo voy a disfrutar Cómo no tienes idea. Lo agarra por el cuello alzandolo un metro del piso sin el menor esfuerzo. Sonríe y dice: — Veamos a ver cuanto resistirá este frágil cuello tuyo. — Sueltame Maldito — Gruñe tratando de safarse de su agarre sin lograrlo. — ¡David! — Gritan sus amigos y cargan todos hacia Michael. Cuando están a punto de golpearlo los esquiva y golpea con fuerza el vientre de todos. — Te dejo el resto a ti muchacho. Llámame y hablaremos. Se reincorpora y vuelven la intensidad de sus verdes ojos. " ¿Que hago aquí? " Pensó para sí mismo. Cuando estaba sumido en sus pensamientos ve que tiene al joven David y suelta su agarre. — ¿Qué pasó aquí? — Pregunta un profesor de apellido Mills. — Profesor Mills; ayuda. Livingstone se volvió loco y nos comenzó a golpear. — Michael Livingstone. Dame tu versión — Ordena de forma calmada el profesor Mills. — Si. Yo los golpeé. No lo negaré. Pero mire lo que le hicieron a Charles. Al ver a Charles inconsciente el profesor Mills frunció el ceño y dijo: — Me imagino que esto debe tener una buena explicación. ¿Verdad David? — Fue en defensa propia. Estaban hablando del equipo de soccer y quisieron humillarnos. Solo nos defendemos.
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