Lubiel se dirige a la cueva donde se encuentra Astherot quien esta descansando en lo empinado de una roca y dice:
— Señor, esta hecho.
— Si, ya lo vi. Esta vez superaste mi expectativas — Dice Astherot palmeando su espalda en señal de felicitación.
— ¿Le gustó?
— Claro que si. Y esa nota en la pared fue un toque magistral.
— Me alegra que le haya gustado señor. Es un placer cumplir con sus órdenes.
— Llama a los demás. Es hora de que sepan mis planes.
— Como ordene señor.
Minutos después llegan los demonios a la cueva y gritan todos al unísono:
"VIVA NUESTRO GRAN SEÑOR ASTHEROT"
Astherot saluda con indiferencia mientras camina a la parte más elevada de la cueva y dice:
— Mis leales súbditos los he reunido hoy para informarles mis próximos planes; ya que voy a estar indispuesto por unos años.
— ¿ Y eso por qué mi señor? — Pregunta uno de los demonios confundido adelantándose a lo que también se preguntaban los demás.
Astherot les cuenta con detalles a todos sus planes y todos gritan con emoción:
"Su inteligencia es excepcional señor"
Astherot esboza una sonrisa de medio lado y dice:
— Así es; sigan haciendo lo suyo mientras yo me apodero por completo de mi receptor. Hasta ese momento estarán bajo las órdenes de mis dos generales principales: Lubiel, Astid; vengan acá.
Astid y Lubiel se acercan y les dice:
— Ustedes estarán a cargo de ellos. Si alguno de ellos no obedecen tienen mi autorización para eliminarlos. Y si no lo hacen y les muestran alguna pizca de bondad los mataré a ustedes yo mismo ¿ les quedó claro?
— Si Señor —Responden con nerviosismo.
— Pueden retirarse. Lubiel, Astid ustedes quédense. Necesito hablar con ustedes.
Todos los demonios se retiran para dejar sólo a Astherot, Astid y Lubiel.