LOS DEMONIOS Y SUS NOMBRES

3200 Palabras
El motivo del vuelo, símbolo de elevación espiritual y libertad de acción, era común a todo tipo de divinidades y representaba la abolición de cualquier frontera o condicionamiento que impidiera trascender la limitada naturaleza humana. Pero junto a dicho rasgo ascendente, las brujas se caracterizaban también por una estrecha conexión con el mundo animal. La triple naturaleza (humana, animal y sobrenatural) atribuida a las brujas las convertía en seres híbridos cuya sola existencia desafiaba las fronteras de la civilización, representando un constante impedimento para todo intento racional de definir dónde empezaba y dónde acababa lo estrictamente humano. La dicotomía entre la bondad humana y la perversión animal era tan solo producto de la cultura élite occidental, una cultura cristiana, mayoritariamente clerical, cuyos fundamentos se habían reforzado considerablemente tras el periodo de las Reformas religiosas que tuvieron lugar a lo largo del siglo XVI. El acercamiento del demonio hacia el hombre, reflejado en la interiorización del pecado, hizo mucho más significativa la idealización de la bruja, y les dio armas a los teólogos para combatir a estos seres demoníacos en una cacería que sería vista como una verdadera defensa de la civilización cristiana europea. El miedo a sí mismo Para la gran mayoría de europeos, después de las confrontaciones religiosas y con las doctrinas luteranas y calvinistas formando parte de la cultura colectiva, Dios devino en un príncipe cercano pero invisible, terrible y vengador, que se aproximaba al hombre para imponerle con más fuerza su ley inflexible. Pero esto significaba al mismo tiempo que el Demonio estaba también más cerca, más presente, más maléfico porque actuaba con autorización divina para castigar los pecados o para tentar al hombre a provocarlos. Desde mediados del siglo XVI se inicia una época de gran inquietud en un mundo considerado calamitoso, bajo el ojo severo de Dios. Tanto los católicos como los protestantes creen ver un abismo infernal que se abre bajo sus pies, y al Demonio que aprovechaba cada ocasión para invadir su ser. Este mecanismo de culpabilización de la persona conduciría a una búsqueda desenfrenada de pruebas de que el Creador no había abandonado a los hombres. La expansión, en una Europa fragmentada, de una audiencia esencialmente compuesta por ciudadanos de las clases acomodadas se traducía en el surgimiento de una concepción cultural unificada en torno a la figura emblemática de Satanás. En términos históricos, el peso de la culpabilidad personal aumentó considerablemente para los cristianos más conscientes... Al seguir su huella en la representación imaginaria, es posible ver afirmarse un mito mucho más amplio que la forma religiosa y moral que lo promovió: el de la responsabilidad total del individuo. La imagen de un Dios terrible, interesado en cada acción del ser humano, tenía como contrapunto a un demonio de un extraordinario poder que seguía paso a paso su prueba. Este Mecanismo de personalización y de interiorización del pecado fue el fundamento mismo de la modernización de Occidente. Durante este periodo, la literatura acerca del Demonio, particularmente en Francia y Alemania, tanto en las gacetillas, folletines, como en las novelas, representaciones teatrales, estuvo enmarcada dentro de un contexto de culpabilidad individual del pecado, y en este sentido, la gran mayoría de los discursos, tanto escritos como pictóricos, mostraban al Demonio, igual que a Dios, muy cercano al hombre, con capacidad para incidir en la actitud humana y sojuzgar los pecados de los hombres con autorización del Creador. El Demonio entonces aparecía como protagonista de gran parte de las historias en las que la psicología humana se veía obligada a hacerse cargo de sí misma. Pero, con la creciente explotación de su figura en tantas historias y representaciones, la figura del demonio infernal, gesticulante y terrible, con el paso de los años se fue desvaneciendo, y dio paso a historias en las que aparecía no ya como un príncipe maligno, sino tan sólo como un un personaje risible, del que el hombre y su astucia podían burlarse con facilidad y que constantemente podía quedar ridiculizado. No obstante, a pesar de que el ocaso del demonio temible no desapareció tan pronto, habría finalmente de perder su soberbia. Para los miembros de la alta sociedad que disfrutaban de la alegría de vivir en el siglo de los filósofos, el Demonio llegó a ser cada vez menos necesario como una referencia fundamental al pecado. Lo fantástico surgió entonces de la diferencia creciente entre la creencia demoníaca heredada del pasado trágico y la realidad hedonista, indiferente o atea del siglo de la Ilustración. ¡En lo sucesivo, el pobre demonio vería palidecer su sol n***o! El crepúsculo del Demonio A pesar de la decadencia antes señalada, la representación imaginaria de Occidente no se libró bruscamente del Diablo, aun cuando en ese momento se podía observar una tregua intelectual entre los racionalistas y los pensadores tradicionales. En realidad, el Demonio perdió lenta e insensiblemente su soberbia en una Europa que atravesaba por una mutación profunda. El fin de las graves crisis religiosas, el surgimiento de los Estados nacionales en pugna, el progreso de la ciencia y poco después el flujo de las nuevas ideas que darían lugar a la Ilustración componen la trama de esa mutación europea que comenzaba por alejarse de las nociones de temor a un demonio aterrador y a un infierno espantoso. Desde la época de Descartes hasta los inicios del Romanticismo, Occidente conoció diversas figuras del Diablo, entonces se terminaba un ciclo que había visto reinar al Demonio de una manera indiscutible sobre los espíritus de todos. Pero de cualquier modo, el "escepticismo" no era de ninguna manera capaz de levantar una barrera contra la fobia demoníaca que se desencadenó entre 1580 y las décadas de 1630-1640. Menos aun cuando los pensadores de esa época no poseían el sentido de lo imposible. El mundo era entonces un universo fundamentalmente encantado, enteramente poblado por una divinidad omnipresente que tenía bajo su tutela al Demonio, pero, no obstante, le permitía actuar dentro de límites estrictos sobre los seres humanos imperfectos y pecadores. Para finales del siglo XVII y principios del XVIII, hubo una fragmentación en la representación del imaginario demoníaco, y entonces se experimentó una "revolución mental" que estuvo fundamentada por los títulos de las obras publicadas en la época, cuyos autores comenzaban a cuestionar la omnipotencia de Satanás. Sin embargo, el verdadero motivo de la declinación de la creencia del Diablo no solo se vincula a la acción de los audaces precursores, sino más profundamente a una transformación radical de la relación entre la religión y el resto de los fenómenos que influyen sobre la existencia humana. Cuando Descartes comenzó a estudiar la Metafísica para probar la existencia de Dios mediante la idea de la perfección, el Demonio entonces abandonó la esfera puramente teológica para entrar en el ámbito de la filosofía y de la literatura; en este momento el Demonio perdió su realismo. A partir del último tercio del siglo XVII, cada uno ve al Diablo a su manera, bajo la forma que más le conviene. Desde luego, Satanás no ha perdido la partida a los ojos de todos, pues un gran heredero de los demonólogos continúa afirmando su omnipresencia angustiosa en este mundo y polemiza con sus adversarios, cada vez más numerosos. Sin embargo, abandona el terreno de las prácticas sociales para refugiarse en los símbolos y mitos. El Demonio en el arte El Demonio en las artes plásticas El Demonio en las artes escenográficas (teatro, cine, televisión) En el cine basado en hechos reales, el demonio ha tenido su expresión fílmica más impactante en la película El Exorcista, así como sus secuelas y precuelas posteriores. El Exorcista(1973) del director William Friedkin, con la actuación de Linda Blair y Max von Sydow, se ha convertido con el tiempo en una película de culto debido a su fuerte temática y sigue provocando auténtico terror: la posesión demoníaca sobre personas inocentes. Otro film, en la misma línea que la anterior, es El exorcismo de Emily Rose una joven alemana poseída fallecida por desnutrición y deshidratación a causa de que un demonio le impidió comer y beber durante meses fue sometida a varios exorcismos y "El rito", basada en hechos reales de un exorcismo realizado en la ciudad del vaticano. En términos de humor n***o la figura del Demonio ha sido explotada en cintas como The Devil's Advocate (traducida en Hispanoamérica como "El abogado del Diablo" y en España como "Pactar con el Diablo"), dirigida por Taylor Hackford (1997), con la notable actuación de Al Pacino, interpretando a Satanás bajo la forma de un poderoso traficante de armas y dueño de un bufete de abogados encargado de defender a sus acólitos de los crímenes que cometen; y en el filme Constantine (2005), dirigida por Francis Lawrence, con la actuación de Keanu Reeves, interpretando a un cazador de demonios profesional. En términos apocalípticos la acción y la figura del Demonio han sido representadas en cintas como La profecía (1976), dirigida por Richard Donner, basada en las profecías bíblicas acerca del Anticristo y su lucha por instaurar su "reino" en la Tierra; y en la cinta de acción End of Days (1999), una película dirigida por Peter Hyams y protagonizada por Arnold Schwarzenegger como un depresivo policía que debe enfrentar los planes de Satanás por desatar el apocalipsis. En términos de comedia ha sido representado en la cinta Al Diablo con el Diablo (2000), dirigida por Harold Ramis, en donde el Demonio asume una forma femenina interpretada por Elizabeth Hurley. En la serie norteamericana Charmed, los demonios son los enemigos contra los que las hermanas tienen que lidiar en cada capítulo. Hay diferentes razas de demonios, unos más poderosos que otros, siendo La Fuente de todo Mal uno de los demonios más notables de todo el Inframundo. Los demonios se mencionan de forma recurrente en la serie de televisión Supernatural. El Demonio en la historieta En la historieta los demonios ha tenido innumerables expresiones; la mayoría de las editoriales exhiben algún personaje demoníaco, como el caso Etrigan el Demonio, que es un superhéroe del universo de DC Comics, creado por Jack Kirby. Etrigan es un demonio del infierno que a menudo se alía con las fuerzas del bien. En Latinoamérica el Demonio ha tenido su expresión en la historieta llamada El Siniestro doctor Mortis, publicada en Chile a partir de 1966 por espacio de unos diez años y con impacto en los países vecinos; narra las andanzas de un demonio encarnado-probablemente Satanás-cuyo objetivo es sojuzgar a la humanidad y establecer una especie de reino de los muertos. El Demonio en la literatura El Demonio, identificado con la figura de Satanás, es el protagonista del poema épico del escritor inglés del siglo XVII John Milton, El Paraíso perdido. Posteriormente, a comienzos del siglo XIX, el demonio -Mefistófeles- es coprotagonista de la obra trágica Fausto de Johann Wolfgang von Goethe. * Abalám (Abalán): Príncipe del infierno, poco conocido y perteneciente a la corte y séquito del rey Paymón. Presenta la figura de una mujer coronada de una diadema centelleante de piedras preciosas. Comanda doscientas legiones de ángeles rebeldes y de fuerzas infernales. * Abducius: Demonio que desarraigaba árboles enormes y aplastaba a los hombres con ellos. * Abduxuel: Uno de los demonios gobernantes de las mansiones lunares, de acuerdo a la tradición de Enoch. * Abrahel: Demonio que se dedica a seducir a los pobres de espíritu, especialmente campesinos y gente de escasa instrucción, tomando siempre la apariencia de una bellísima y dispuesta mujer; su fin es reclutar adoradores del Diablo en la Tierra. * Abraxas (Abrasax y Abracax): Dios griego que se cree representaba el Bien y el Mal en una única entidad. * Abyssus: Su nombre significa ‘desesperado’. * Acatriel: Uno de los tres príncipes de los buenos demonios (en la cábala hebrea, que admite demonios de dos clases). * Acham: Demonio de orden inferior, que se conjura el día jueves y al que le gusta el pan. * Aclahayir: Genio y espíritu de la cuarta hora del Nuctemeron. * Adonis (Adón, Dumuzi y Tammuz) ‘señor’, ‘amo’: Demonio fenicio piromaníaco que preside los incendios.Adirael : demonio hijo de Belzebub. * Adriel: Uno de los demonios de las mansiones de la Luna, de acuerdo con la tradición enochiana. * Af: Demonio menor en la mitología hebrea, con cabeza de carnero; es originario de Nubia y Abisinia. * Agagliareth, también conocido como Agaliarept y Agliaret: Gran general del infierno, comandante de la segunda legión; posee el poder de descubrir todos los secretos, y domina en Europa y en Asia Menor. Manda sobre Buer, Gusoyn y Botis. * Agares: Gran duque infernal que puede hacer que los fugitivos regresen, causar terremotos y enseñar lenguas, encontrando placer en dar a conocer expresiones inmorales. * Agatión, también conocido como Agathión o Agazión: Demonio familiar que sólo se presenta al mediodía; aparece en forma humana o de animal doméstico y, en ocasiones, se deja encerrar en un talismán, botella o círculo mágico para mejor servir a quienes lo invocan, pese a que su poder es muy limitado. * Agnan, también conocido como Agnián, Añá y Añán: Espíritu malvado de los tupinambás, en Brasil; se le atribuía el poder de sacar a los muertos de la sepultura, si los parientes no dejaban ofrendas. Torturaba a los humanos y se le podía ver en cualquier lugar bajo diferentes formas. * Agramón: Demonio del miedo. * Agrat-Bat-Mahlaht: Demonio de la mitología hebrea. Era una de las esposas de Satán y la demonio de las prostitutas. * Ahazu, el Aferrador: Demonio babilónico que provocaba las enfermedades; espíritu de la noche. * Ahpuch, también conocido como Ah Puch, Yum-Cimil, Mitnal y Hunhau: Demonio maya. Tenebroso dios de la muerte, representado en forma de cadáver parcialmente putrefacto, con el esqueleto y el cráneo visibles; en otras ocasiones, se lo ve en forma de hombre con cabeza de búho. Preside el Mitnal (noveno y más profundo de los mundos inferiores); los mayas creen que viajaba por las casas de las personas enfermas, buscando nuevas víctimas. * Akibel, también conocido como Akikel: Uno de los 200 ángeles que, bajo el mando de Azazel, corrompió y enseñó a los humanos los signos de la Cábala. * Al Rinach, también conocido como Alrinach, Albinach y Aldinach: Demonio de Occidente (Egipto) que preside las tormentas, los terremotos, las lluvias, las granizadas y los maremotos; a menudo hunde los navíos, y se deja ver en figura de mujer. * Alecto: Una de las tres azotantes Furias (Euménides o Erinias) griegas del Tártaro. * Algol: Demonio de los astrólogos árabes. * Allatou: Demonio femenino, esposa de Nergal; tentaba a las personas a realizar actos inmorales. * Alpiel: Demonio de poca categoría, de carácter indolente y bucólico; se especializa en proteger los árboles frutales. * Alricaus: Demonio que se conjura el sábado; es el jefe de guerra que manda sobre 22 legiones de diablos. Enseña lógica y psicología a quienes le sirven. * Aluca, también conocida como Alouqua: Demonio femenino; súcubo que actúa como un vampiro, agota a los hombres y les lleva al suicidio. * Alukah: Ente infernal de la mitología hebrea, de origen babilónico. Chupa la sangre de las personas mientras duermen. * Alyssa: También conocida como Alyssa Dei Sanguinum. Es una semidiosa demoniaca creada por el mismo Ángel caído Lucifer al buscar concebir con una humana dando origen a este Ángel guerrero manipulador de la sangre, protector de los hombres y del linaje de todos aquellos que le rindan culto a su espíritu. * Amane: Uno de los 200 ángeles que —bajo el mando de Samyaza— se rebelaron contra Dios al descender a la Tierra y unirse a los hombres y enseñarles las ciencias prohibidas. * Amazarac: Uno de los 200 ángeles rebeldes que descendió del Cielo y enseño a los humanos todos los secretos de la hechicería y los encantamientos. * Amdusias: Duque infernal de imagen humana o de unicornio que, al ser convocado, viene acompañado por un sonido de trompetas. Los árboles se inclinan según él desee. * Amón, también conocido como Ammón: Marqués infernal que cuenta las cosas del pasado y del futuro, además de reconciliar a los amigos en disputa. * Amoymon, también conocido como Amaimon y Amoimon: Rey infernal (uno de los cuatro, en la parte oriental), y príncipe de la monarquía; se le evoca por la mañana, desde las 9 a las 12, y por la tarde de 15 a 18 horas; aparece rodeado de llamas, enseña astrología y artes liberales, descubre a sus amigos los tesoros guardados por los demonios. Comanda a los ángeles caídos y a las Potencias, y ordena 36 legiones; su lugarteniente es Asmoda (o Asmodeo), el primer príncipe de sus Estados. * Anamelech, también conocido como Anamalech: Su nombre significa ‘buen rey’. Es un demonio oscuro, portador de malas noticias; cuando se hace visible, adopta la forma de una perdiz, suele mostrar su presencia arrojando objetos como balines de plata o monedas. Se le puede oír susurrar por las noches las malas nuevas que lleva. Es augurio de castigo divino por ofensas o mentiras para beneficio propio. Era adorado en Sefaraim (Asiria). Algunos estudiosos de demonología sostienen que este diablo es la Luna, como Adramelek es el Sol. * Anazareth, también conocido como Anazarel: Demonio encargado de la custodia de los tesoros subterráneos; junto a Gaziel y Fecor, conmueve los cimientos de las casas, provoca las tempestades, toca las campanas a medianoche, hace aparecer espectros e inspira terrores nocturnos. Su estigma es que no puede conocer el amor. * Andromalius: Conde infernal que puede devolver tanto al ladrón como los bienes robados, castigar a los ladrones y otras personas malvadas y descubrir tesoros ocultos. * Aneberg, también conocido como Anabergo y Anneberg: Demonio alemán, con aspecto de macho cabrío con cuernos de oro, o bien como un gigantesco caballo con un gran cuello, que vive bajo tierra y carece de todo rasgo amable; es el terror de los mineros, ya que muchos de ellos mueren al contacto con su espantoso aliento. * Anubis: Dios egipcio de la muerte y amo del infierno (V dinastía), hijo de Set y Nephtys, con cabeza de chacal o de gavilán. Patrón de los embalsamadores, conducía las almas para ser sentenciadas en juicio respecto de su futuro. * Any: Demonio que preside el infierno. * Aqueronte: Demonio-río griego de los infiernos. Nadie podía atravesar dos veces el Aqueronte. * Aquiel: Demonio que se evoca los domingos a la medianoche en un lugar desierto, el rito del conjuro debe hacerse con luna nueva o con el cielo tapado con nubarrones, y el cual pide a cambio un pelo de la cabeza.Arachula: Espíritu maligno del aire. * Araco, también conocido como Arakho: Demonio que arrebataba el vino de la inmortalidad y lucha contra el Sol y la Luna. * Ardad: Demonio que conduce a los viajeros extraviados. * Ariel: En la mitología hebrea, espíritu demoníaco del aire (más específicamente de los vientos). En el del islamismo, arcángel de Dios, identificado como un hombre con cara de león. * Arioc: Demonio de la venganza. — Espera, Espera — Dijo el profesor agitado — ¿Seguro que quieres decir eso? — ¿Y por que no? — Dijo con indiferencia — Me parece una información muy interesante.
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