23

4299 Palabras
ADVERTENCIA: narración explícita de tema delicado. Si no deseas leer la narración de relaciones sexuales sin el consentimiento de una de las partes, por favor, saltarse este capítulo. Tragó saliva cuando comenzó a despertar lentamente, sintiendo su garganta arder. Se sentía mareado, no sabía lo que había pasado, ni en dónde se encontraba. Lo único que recordaba era que estaba viendo el reflejo de la luna en el lago de la casa de sus amigos, cuando de pronto vio un reflejo a su lado. No recordaba más. Intentó mover sus manos, pero sintió que estas estaban inmovilizadas en su espalda, haciendo que frunciera el ceño. Su pies se sentían adoloridos manteniéndose atados al igual que sus manos, siendo incapaz de mover demasiado el cuerpo. Sentía sus extremidades arder, como si le hubieran dado una buena golpiza, no comprendía nada, su mente totalmente nublada. Exhaló profundo cuando juró el escuchar un susurro, esa voz se le hacía conocida, la había escuchado en algún lado, pero no lograba comprender quién era. No cuando, hasta recordar su nombre, era un reto para él. De pronto, el susurro se detuvo, escuchando un bajito tintineo que había escuchado muchas veces antes. Solo había escuchado en Yoongi, cuando emprendía vuelo, sus alas hacían ese sutil sonido, casi pasando desapercibido. En ese caso, el silencio ayudaba a que lograra escuchar muchas cosas con mayor detalle. Un hada. Pensándolo bien, no había sido la única vez que había escuchado ese tintineo, claro que no. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escuchó un gruñido muy cerca, logrando que se congelara ante el temor de lo que podría estar frente a él, apretando los ojos con total terror. El denso y caliente aliento de lo que fuera que estuviera a su lado, chocaba con su mejilla, moviendo con suavidad su rojizo cabello. No sentía algún tipo de vendaje en sus ojos, pero le daba mucho miedo el abrirlos y el saber en dónde estaba, precisamente qué le había llevado hasta ahí. ―Abre los ojos. Un espeluznante cosquilleo corrió por todo su cuerpo al escuchar la grave voz del ser que le había dado una orden, comenzando a sollozar ante la idea de morir por haberse descuidado tan solo unos segundos. Si se hubiera mantenido junto a elfo o sus amigos, nada de eso hubiera pasado. ― ¡Ábrelos! ―gritó el ser desconocido con notoria furia en su tono de voz, logrando que el pelirrojo diera un salto en su lugar. Mordiéndose el labio, comenzó a abrir los ojos lentamente, las lágrimas impidiéndole el tener una clara vista de lo que estaba frente a él. Apretó los ojos para que las saladas cayeran por sus mejillas y así pudiera aclarar la vista. Rápidamente se arrepintió y comenzó a sollozar con más fuerza. El ser le miraba con una sonrisa burlona, sus delgados labios estirándose en una tenebrosa y maliciosa sonrisa, estando totalmente satisfecho con la recompensa que había recibido. El ser era bastante similar a un ser humano de pelvis hacia arriba, siendo peludo en exceso y manteniendo características que le diferenciaban por completo de los humanos. Nariz chata, brazos grandes y musculosos, dos cuernos adornando su frente y sus orejas puntiagudas, llena de pelos. Lo que claramente le diferenciaba eran las peludas patas del ser, siendo muy similares a las de una cabra, solo que notablemente más musculosas y gruesas. Las duras pezuñas golpeaban el suelo, completamente impaciente. Taehyung conocía algunos seres mitológicos gracias a Jimin y estaba seguro de que había escuchado acerca de uno con esas características. Solo había escuchado de uno con ese físico tan específico y tenía demasiado miedo de comprobar que en verdad lo era. ― ¿S-Sátiro? ―preguntó bajo con un enorme nudo en la garganta, escuchando un bufido del animal, viendo que de su nariz chata salía asquerosa mucosidad. ―Sí. En esos momentos Taehyung supo que estaba jodido, era un maldito Sátiro y sabía, según lo que Jimin le había contado, del objetivo principal de esos horribles seres. Los Sátiros son seres con una afición increíble al sexo, son capaces de formar y organizar orgías entre los suyos o con otros seres hermosos, como por ejemplo las Ninfas. Su deseo s****l era insaciable y no les interesaba mucho el que el otro ser no deseara realizar aquello, ellos solo buscaban el saciar su placer s****l. El Sátiro comenzó a acercarse a Taehyung, mirándole fijamente a los ojos. El pelirrojo apretó las piernas por instinto, temiendo el que la bestia frente a él realmente le hiciera daño. Todo su cuerpo comenzó a temblar cuando vio uno de los grandes dedos del Sátiro acercarse a su rostro, lentamente, como si temiera el dañarle. Aunque claramente en la bestia lo último que había era empatía, no se dejaría llevar por esa primera impresión. Cerró sus ojos y sollozó cuando sintió el áspero toque, comenzando a deslizar la extremidad por toda su mejilla, la cual estaba empapada en lágrimas. No sabía si esos seres eran comunes en el bosque, pero jamás le habían mencionado sobre la presencia de esos. Yoongi le había dicho los seres que tenían permitido el residir ahí y definitivamente nunca mencionó a los Sátiros. Otro gruñido le hizo sobresaltarse, abriendo los ojos. ―Vas a complacerme...―el ser tomó bruscamente el rostro de Taehyung, haciendo que lo viera a los ojos. ―Vas a complacerme. ―repitió, bufando cerca del rostro del humano, quien no podía controlar su tembloroso cuerpo. Cuando su cuerpo fue lanzado hacia el suelo, comenzó a llorar con mucha más fuerza. Intentaba desatarse de alguna forma, para poder correr o siquiera intentarlo, pero no pudo. Su cuerpo dolía horrores, su cuerpo estaba atado y maltratado. Si tan solo pensaba en escapar, sabía que esa bestia le atraparía en segundos. La criatura de más de dos metros se colocó sobre él, inmovilizándole por completo. En su llanto descontrolado solo esperaba que sus amigos lo encontraran, antes de que algo realmente malo le pasara.                                                                                           •••     Jimin no podía distraerse, estaba realmente nervioso y no podía quedarse de brazos cruzados, como si su amigo no fuera nada para él. Sabía que era estúpido el tan solo considerar el ir al bosque, aún sabiendo lo que le había pasado a Taehyung y lo que le podía pasar a él, pero algo en un interior le picaba por salir de casa y comenzar a buscar por todos lados. ―Basta Jimin, tienes que ser lógico. No puedes salir al bosque para buscar a tu amigo, cuando pueden atraparte a ti también, solo crearás más problemas―comenzó a auto reprenderse en voz alta, caminando en círculos por la habitación. ―Además, no tienes ni puta idea de dónde pueda estar, es mejor que los chicos lo encuentren. Apretó los puños con impotencia y caminó hasta su celular, teniendo la esperanza de ver, al menos, un mensaje de Yoongi o Namjoon. Nada, vacío. ―Ugh, Taehyung ¿Por qué siempre eres tan tonto? ―intentaba adjudicarle algo de culpa a su mejor amigo, para calmar un poco sus nervios, pero nada servía. Sabía que él no tenía ningún derecho sobre eso, ya que él muchas veces se había ido al bosque solo en búsqueda de los seres. Por su misma impulsividad, había conocido a Yoongi. Su celular vibró en su mano, haciendo que desbloqueara rápidamente el aparato, el cual se había bloqueado por la inactividad. Pensó que sería un mensaje de Yoongi, pero no, la notificación no pertenecía a Kakaotalk. "El usuario Kim TaeTae ha recuperado la señal, puede acceder a su ubicación a tiempo real." Jimin casi se deja caer cuando vio aquella notificación brillar en su pantalla, accediendo a la aplicación sin pensarlo mucho. ―Vamos, rápido...―se mordió el dedo pulgar mientras el mapa cargaba, mostrando el emoji de tigre que había puesto para indicar la ubicación de Taehyung, notando que el punto estaba estático. Amplió el mapa y tomó algunas capturas de pantalla, saliendo lo más rápido que pudo para poder mandárselas a Yoongi y Namjoon, esperando que alguno de ellos le respondiera. Envió las imágenes y esperó con impaciencia, ninguno de los dos abriendo el mensaje varios segundos después de haber recibido las imágenes. ―No debo pensar en ir, no es buena idea...―pataleó y vio el chat de ambos, ninguno entrando a la aplicación para ver sus importantes mensajes. ―No debo ir, no debo ir. Se salió de la aplicación de mensajería y llamó directamente al celular de Yoongi, escuchando los tonos ante la espera de la llamada. Un todo, dos, tres y cuatro. ― ¡No puede ser que me dijo que estuviera pendiente al celular y ahora él no contesta! ―gruñó con molestia, procediendo a llamar al celular de Jungkook, siendo el mismo resultado que con la llamada de Yoongi. Entró nuevamente a la aplicación del GPS, viendo cómo el punto de Taehyung comenzaba a moverse lentamente. ―No, no, no. Quédate donde estás―el puntito se movió un poco más, volviendo a quedarse quieto. No podía irse al bosque, no había más trajes de hojas y si alguien llegaba a verle, aunque sea un poco, estaría frito. Tampoco podría luchar contra un ser mágico, le mandaría a volar en el primer segundo y le mataría al segundo. Pero nadie le contestaba y no sabía si Taehyung estaba en peligro, no quería que se moviera de su punto y perdiera nuevamente la señal. Caminó hasta su closet y lo abrió con algo de fuerza, viendo el desgastado abrigo de hojas que Yoongi le había dado bastante tiempo atrás. No estaba en buenas condiciones, las hojas siendo bastante oscuras, pero era lo más cercano a ropa del bosque que tenía. ―Iré a casa de Namjoon hyung, le pediré a Jin hyung que me dé más ropa de hojas y luego iré con TaeTae―el pelinegro estaba seguro de que Jin estaría en casa, Namjoon no le permitiría el ir en busca de Taehyung, mucho menos a pie. No podía llamar a la policía y decirle que su mejor amigo había sido secuestrado en un bosque, mucho menos decirles que ellos no podrían entrar por la barrera antihumanos que el bosque poseía. Sabía que su amigo no estaba cerca de la casa de sus amigos, ya que veía la dirección. Suga apareció en la habitación, su pelaje erizado, sintiendo toda la tensión que el cuerpo de uno de sus dueños transmitía. ― ¿Qué hago, Suga? ―el minino blanco con manchas parpadeó lentamente a su dirección, retomando su caminata hacia su camita. Pasó su mano por su cabello, peinándolo hacia atrás con frustración. El celular en su mano comenzó a vibrar, siendo una llamada entrante. Sonrió con un alivio enorme cuando vio el nombre de Yoongi en la pantalla, aceptando la llamada. ―Jodido Min Yoongi, vendrás por mí para ir a buscar a Taehyung y me importa una mierda que me digas que no. Yo tengo el GPS y mi mejor amigo se está moviendo, así que es mejor que estés volando de regreso para irnos ambos. Yoongi tragó duro desde el otro lado de la llamada, sintiéndose cohibido por las palabras fuertes de Jimin. ―Voy en camino Jiminie, no te pongas muy nervioso ¿Sí? Lo encontraremos―Jimin suspiró entrecortado al saber que había explotado con Yoongi, sintiéndose un poco mal. ―Lo siento hyung, es solo que estoy muy preocupado y no puedo estar aquí más. Te espero, te quiero―Yoongi sonrió mientras emprendía su vuelo a la cuidad, entendiendo perfectamente a su menor. ―Yo también te quiero y mucho, así que respira y mantente al tanto del GPS. Llego en unos pocos minutos. Jimin colgó la llamada y se colocó el abrigo de hojas de Yoongi, comenzando a corretear por la casa para llevar un abrigo para Taehyung también, ya que las horas pasaban y el cielo comenzaba a oscurecer, siendo el clima más helado. Guardó su celular en el bolsillo de su chaqueta y esperó a Yoongi en el borde de la ventana, mordiéndose el labio mientras observada a todas direcciones, intentando ubicar al hada. ―Jiminie―una voz bastante aguda le llamó, viendo a Yoongi en su forma hada junto a él. Retrocedió y dejó que el rubio entrara a la casa y se transformara. ―Tenemos que ser precavidos, así que voy a encogerte ¿Bien? Jimin asintió, recordando que no sería la primera vez que estaría en versión pequeña. La primera vez había sido con Suran, cuando fueron a ver los pajaritos bebés. ―Sujétate de mí, iremos muy rápido y es mejor que vueles aferrado a mi cuerpo y no volando a la deriva por el polvillo―Jimin asintió y pasó ambos brazos por el cuello de Yoongi, abrazándole. El hada sonrió y tomó a Jimin por el trasero, haciendo que el menor saltara y enredara sus piernas en la cadera del mayor. ― ¡Hyung! El hada rio y comenzó a hacerlos pequeños, sabiendo que no era el momento para burlarse del sonrojo en las esponjosas mejillas de Jimin. Tenían que ir por Taehyung, antes de que fuera demasiado tarde. ―Sostente bien. El rubio emprendió vuelo y el humano apretó el agarre lo más que pudo, viendo con atención el hermoso cielo de ese día, las nubes manteniéndose muy blancas. La velocidad del vuelo hacía que mucho viento chocara con el rostro de Jimin, por lo que no podía mantener sus ojos abiertos por mucho tiempo, estos comenzando a arder. ―Perdón por insultarte en la llamada, es solo que estoy muy preocupado y no tomabas mis llamadas―Yoongi fue capaz de escucharle porque el rostro de Jimin estaba pegado a su costado, sus labios quedando cerca de su oreja. ―Taehyung es mi mejor amigo desde hace años, lo amo mucho y no quiero que le hagan daño. El hada apretó el agarre en Jimin, dejando un pequeño beso en su mejilla. Siendo algo casto al tener que prestar atención al camino, sino querían chocar con una ave o algo similar. ―No te preocupes, mi cielo. Te entiendo completamente―Jimin detuvo abruptamente su respiración ante el apodo cariñoso con el que había sido llamado. ―Y-Yo también estoy muy preocupado, todos los chicos lo estamos y hacemos lo posible para encontrarle. El humano sabía que Yoongi no diría nada al respecto del apodo, porque estaba avergonzado de haber soltado el mote cariñoso de la nada. Notaba en sus orejas coloradas el que le había dado algo de pena. ―Mi cielo es un apodo lindo―Jimin le comentó con los ojos cerrados, dejando un pequeño beso en la oreja del hada, haciendo que el mayor se desestabilizara y ambos dieran un bajón de segundos. Jimin gritó y se aferró más. ―L-Lo siento, es solo que...―carraspeó con más vergüenza y siguió con su camino, intentando concentrarse en lo que estaba pasando realmente para no perder la cordura en el aire. Debían encontrar a Taehyung primero. ―Estamos muy cerca, iremos por el atajo para que podamos encontrar a los chicos antes. Jungkook dijo que la dirección apuntaba fuera del rango de la barrera antihumanos, igualmente la deshabilitó por si es Tzuyu la que lo tiene, así no sabrá que es humano ni tendrá pruebas directas. La función de la barrera antihumanos era distinta a como muchos pensarían en un inicio. La barrera era como una gran cúpula que cubría desde el centro del bosque hasta sus alrededores, sin embargo, había zonas en las cuales la barrera no llegaba a cubrir. Esto se debe a que son zonas que no son habitadas por seres mágicos o no se suelen frecuentar. Al ser un bosque con poca variedad de seres, la barrera era más limitada. Aún así cumplía con su función, ya que era raro que los humanos visitaran las profundidades de ese bosque y si lo hacían, el hechicero y algunas hadas eran las encargadas de enviarlos fuera, ya sea con magia o ilusiones ópticas. ― ¿Cómo que Tzuyu, ella sabe que Taehyung está en el bosque? ―preguntó con molestia, apretando más a Yoongi cuando sintió que comenzaban a descender. ―Jungkook me dijo que Tzuyu se encontró con él y comenzó a acosarle y decirle que se mostrara como hada. Afortunadamente Namjoon logró ponerle hadas falsas más convincentes que las mías y le hizo volar, pero no sabemos si ella fue quien se llevó a Tae. Jimin sentía rabia, quería aplastar a la hada como una mosca, para que los dejara en paz de una buena vez. Ambos comenzaron a descender y llegaron a donde Namjoon, Suran y Jungkook les esperaban, la chica se había unido cuando se la encontraron por el centro del bosque en medio de su búsqueda. ― ¡Ahí vienen! ―escuchó la exclamación de Suran. Yoongi colocó ambos pies sobre la tierra y comenzó a hacerles crecer de tamaño, Jimin estornudando por el polvillo que llegó a su nariz. El menor se bajó del cuerpo del hada y se acercó corriendo hacia los demás, aceptado el abrazo que Suran le estaba brindando, sintiéndose feliz de poder ver a la hada después de un buen tiempo. ―Aigo Jiminie, hemos buscado, pero no lo encontramos―Jimin se separó de la chica con una sonrisa, sacando su celular de su bolsillo. ―Taehyungie tiene señal, eso significa que el GPS nos llevará exactamente a su posición―encendió el celular y entró nuevamente a la aplicación, sonriendo cuando esta mostró el puntito de su mejor amigo, el cual seguía quieto. ―Está por allá. Jimin señaló al sentido contrario al que habían estado yendo los demás, todos bufando con molestia. ―Bien, Jimin dirígenos y nosotros estaremos atentos alrededor―el rubio asintió con un poco de nervios, comenzando a trotar hacia la dirección que le indicaba el GPS. ―Pronto llegaremos, Taehyungie.                                                                                           •••       ― ¡No! ―Taehyung tosió cuando el Sátiro le dio un golpe en el estómago, ya que se estaba agitado demasiado e intentaba gritar. Sabía que sería en vano el gritar por ayuda, estaba en medio de un bosque con una bestia mitológica encima. Si otro ser del bosque le encontraba, lo más seguro es que terminaría muerto de igual forma. No sabía exactamente cuánto tiempo llevaba luchando con ese ser, el cual imaginaba no era mucho, sino estaría muerto ante la furia de la bestia por no dejarse penetrar. El m*****o del furioso ser estaba por fuera, erecto y listo para profanar en el hermoso ser que había sido su recompensa, pero jamás pensó que este se movería tanto y no le dejaría hacer algo tan fácil. El Sátiro gruñó muy fuerte, tomando a Taehyung del torso para levantarle sin esfuerzo, dándole vuelta y dejándolo de vuelta en el suelo, boca abajo. El golpe fue muy fuerte, el pelirrojo sintiendo mucho dolor en su barbilla. ―No, no, no... Su pantalón comenzó a ser arrancado, las hojas del cual estaba hecho caían al suelo suavemente, contrastando con la violencia que el Sátiro arrancaba la prenda. Se agitó cuando su ropa interior fue rota por la parte trasera, dejando su retaguardia al aire. El Sátiro sonrió con satisfacción, apretando el trasero de Taehyung mientras tomaba su erección entre una de sus manos, dirigiéndola hasta la entrada del humano. Taehyung lloraba e intentaba moverse para que se alejara, pero nada funcionaba, el agarre se mantenía sobre su cuerpo. Sintió su garganta desgarrase ante el grito que dio cuando sintió el m*****o comenzando a entrar, sintiendo un espantoso ardor en todo su cuerpo, acompañado de mucho asco y enojo. El Sátiro sonrió y terminó de embestir con fuerza, riendo cuando escuchó otro de los gritos del ser pelirrojo, sintiendo doble satisfacción al sentirle temblar debajo de él. Iba a comenzar a moverse frenéticamente en la entrada del humano, pero una flecha se enterró en uno de sus ojos, haciendo que se cubriera el rostro con dolor. Una enorme roca lo derribó hacia el suelo, saliendo del interior del humano, quien gritó una vez más. Jungkook corrió hacia donde el Sátiro había sido enviado en el impacto, siendo seguido por Namjoon y Yoongi. Jimin y Suran corrieron hacia Taehyung, quien se mantenía boca abajo en el suelo, sin moverse. ―T-Taehyung, estamos aquí―Jimin comenzó a llorar mientras intentaba darle vuelta a su amigo, siendo ayudado por Suran. El pelirrojo mantenía su vista perdida mientras lloraba, intentando soltarse de las sogas que le mantenían atado. ―Mierda, de verdad debemos tener una reunión con la hada mayor, ese tipo de seres no son bienvenidos aquí―Suran habló con angustia, levantando a Taehyung del suelo, ya que era quien más fuerza tenía. ―TaeTae, te llevaremos a casa―Suran cortó las sogas y Jimin le abrazó para mantenerle de pie, el cuerpo del pelirrojo temblando demasiado como para mantenerse de pie en cuenta propia. ―Agradezco tanto que hayas instalado ese GPS en nuestros celulares. El pelirrojo vio de reojo cómo el elfo golpeaba con mucha fuerza al Sátiro, siendo Yoongi y Namjoon quienes sostenían a la bestia para que pudiera golpear cómodamente. ―L-la hada que molesta a Yoongi...―Jimin y Suran vieron a Taehyung con preocupación, el chico apenas logrando formular bien las palabras. ―E-Estaba aquí cuando me tenían atado, ella sabía. Suran comenzó a agitar sus alas en cólera, viendo hacia la zona en donde el árbol central se encontraba, dispuesta a volar hacia ella y enfrentarla. ―Lleven a Taehyung a casa, los mantendré informados con el hechicero―Suran no dio oportunidad para que Jimin le negara, volando rápidamente hacia el pueblo, no estando dispuesta a permitir que la chica se fuera sin tener algo a cambio. ― ¡No lo maten, debe darnos respuestas! ―gritó la hada a los chicos, quienes ya habían dejado malherido al Sátiro. Jimin se concentró en su mejor amigo, apegándolo a él para mantenerle estable. ― ¿Tzuyu fue la que te hizo esto, ella trajo a esa cosa? ―Taehyung se encogió de hombros, realmente no lo sabía, solo había escuchado su voz cuando estaba atado y mareado. Yoongi corrió hacia los dos humanos, viendo con terror el aspecto del pelirrojo, notando que Jimin cubría sus partes íntimas. El hada transformó al tamaño normal la chaqueta que el menor había llevado, haciéndola un poco más grande para que el humano pelirrojo pudiera cubrirse por completo. ―Esa cosa de mierda, está inconsciente ahora y no puede dar respuestas―el elfo vio el estado de Taehyung, no sabiendo qué hacer. ―Jiminie, ponle esto―el pelinegro tomó la chaqueta y comenzó a colocársela a su amigo, esta vez siendo sostenido por el hada. ―Debemos esconder el cuerpo, interrogarlo y luego matarlo para poder presentar pruebas. Esto no es normal, jamás habíamos tenido este tipo de problemas en el bosque. ―Taehyung dijo que Tzuyu estaba junto a él cuando lo secuestraron―interrumpió Jimin, sus ojos llenos de lágrimas y sus manos temblorosas por la ira. ―Esa hija de puta estaba aquí después de acosarle, ella tiene algo que ver con todo esto. Yoongi miró a Jungkook, para que sostuviera a Taehyung. El elfo obedeció con nerviosismo. El hada se acercó a Jimin, rodeándole en un abrazo para que tratara de tranquilizarse, él también sentía mucha rabia, pero no quería que Jimin tuviera algún problema por su exceso de molestia. ―Vamos a tomar cartas en el asunto, se los aseguro―Namjoon habló con voz grave, manteniendo un ojo siempre sobre el Sátiro. ―Si no quiere hablar, voy a hacer que hable. Igualmente, con Tzuyu. Jimin se abrazó a Yoongi y vio de reojo el rostro de Taehyung. ―Creo que es mejor que vayamos a casa, no es momento para hablar de esto―todos asintieron ante las palabras de Jimin. ― ¿Puedes caminar? ―preguntó Yoongi, siendo una negación la respuesta. ―Haré que vue... ―Yo lo llevaré, démonos prisa. Taehyung gritó de dolor cuando el elfo le levantó, sintiendo un espantoso dolor en su parte trasera, siendo acompañada de un poco de sangre. ―Estoy muy enojado, Yoongi hyung ―admitió Jimin mientras apretaba el brazo del hada, manteniéndose a su lado para no correr hasta el pueblo de las hadas y hacer una tontería. ―Sé que mi TaeTae tomó una mala decisión en venir, pero esa hada no tiene el derecho a hacer estas cosas, tiene un serio problema en la cabeza. Yoongi asintió, comenzando a pensar en el plan que armarían para que Tzuyu fuera desterrada del bosque, no le importa tener que recurrir a métodos más extremos. Vio nuevamente a Jimin, tomando una de sus manos para dirigirla a su espalda, invitándole a subirse sobre él. ―Será mejor que descanses un poco, estás muy alterado y debemos estar serenos para confortar a Taehyung ¿Sí? ―Jimin suspiró y asintió. Yoongi escondió sus alas y permitió que el menor saltara sobre él, asegurándole por los muslos. ―Puedes dormir, me veo muy delgado, pero ser mágico tiene sus ventajas. Jimin rio pequeño, pasando ambos brazos por el cuello del pálido, impulsándose lo suficiente como para dejarle un beso en la esquina izquierda de sus labios. ―Gracias Yoonie hyung. El hada sintió su rostro volverse completamente rojo, comparándose a sí mismo con los tomates de su huerta casera. Su mágico corazón dio una voltereta ante las sensaciones que los labios de Jimin habían dejado sobre la comisura de sus labios. No sabía cómo se sentiría el día en que lo besara en los labios, seguramente se desmayaría.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR