Vio con atención a los elfos que se movían por el pueblo con tranquilidad, algunos de ellos deteniéndose para darle una pequeña reverencia, reverencias que tenía que aceptar con toda la molestia de sentir su espalda adolorida por tanto doblez. Como el elfo responsable que era, no podía dejar de lado el pueblo, mucho menos ahora que él era el encargado de todo y no era simplemente el líder de la tropa. Por lo que debía mantenerse algunas horas en el lugar, revisar que todo estuviera en orden, para después poder ir de vuelta a la cuidad. En esa ocasión Yoongi lo había acompañado, ya que debía tomar algunas de sus cosas en su casa y llevarlas al departamento de los más humanos del grupo. Se sentían un poco raros al no poder llamarlos humanos en su totalidad, pero debían acostumbrarse a la n

