Unas semanas después ya nos encontrábamos realizando la mudanza y en nuestra nueva casa, tenía que ser rápido para poder ordenar todo antes de que comiencen las clases, elegimos una casa que se encontraba a mitad de camino entre su trabajo y mi universidad, así no tendríamos problemas, de igual forma estaba relativamente cerca, solo a 10 minutos. Ya habíamos desempacando y habíamos ordenado la mitad de las cosas, estábamos muy cansados pero felices, decidimos salir un rato así que fuimos a una cafetería que no quedaba muy lejos, ya no teníamos que escondernos así que podíamos salir tranquilos. Llegamos al lugar y nos sentamos en una mesa un poco alejada de la entrada para estar tranquilos y más privacidad, una señora de unos 40 años se acerca para tomarnos el pedido, lucía cansada como

