Abigail se aproxima hacía dónde está Judit, le estira él brazo. —Si no quieres que yo hablé, deberás darme un poco de dinero. Judit fué y le contó a Nilo, Nilo le pasó un poco de dinero, con tal que la abuela no se entere. Rodrigo sacó de la parrilla tremendo pedazo de matambre a la pizza y lo puso en la madera, mientras Abigail preparaba la ensalada de lechuga.La mesa ya estaba lista con los platos de madera; es un día sensacional la brisa de la montaña que los acompaña y la frescura de aquel Sauce, él olor a leña, que a muchos les encanta, él ruido de aquel río, los colores que resaltan, la montaña tan majestuosa; hace que allí se encuentre un poco más de paz.La familia Aramburu está feliz, los hermanos trillizos se están conociendo después de grande, todo es armonía, la abuela Celia

