CAPÍTULO FINAL —¿Ya estás lista? —pregunta Alen por novena vez. Ruedo los ojos y me aplico el labial con paciencia y suavidad, en el tiempo que he estado con él me ha demostrado que la paciencia no es su mejor virtud. Creo que ni conoce el significado de la palabra. A través del espejo veo el vestido rosa palo corte sirena que resalta y estiliza mi silueta, gracias a los tacones me veo bastante alta, si cuento con mucha suerte podría llegar de altura a Alen. —Voy a pasar —grita detrás de la puerta. Resoplo y frunzo el ceño, ¿Cómo es posible que mis padres lo hayan dejado pasar si no estoy lista? Desde que lo conocieron ha estado dedicándole sus sonrisas moja bragas —más que todo a mi madre, desde luego— y comentarios de niño bueno a mi padre que no se los cree ni él. Incluso Reeven, qu
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