William Cristine tenía razón en ponerse nerviosa, se había levantado con un movimiento brusco, el cual me hizo despertarme,, por un momento creí que sería una pesadilla, pero jamás imagine que sería un motivo de este nivel. Las luces se movían por todo mi jardín dandome a saber que había alguien o tal vez varias personas afuera. La dejé en la habitación creyendo que ahí estaría segura en lo que yo miraba, pero todo había salido mal. El golpe en mi cabeza me hizo caer de rodillas dejandome inmóvil ante las personas, las cuales eran unas 4, sentí como colocaban esposas en mis muñecas y me dejaban en el piso. El grito de Cristine alertó mis sentidos, intenté ponerme de pie pero lo impidieron, pude ver como corría hacia mi dirección pero al estar la luz apagada no se había dado cuenta de

