TAILOR PETERSON Luego de terminar de cenar y poner en su lugar al idiota de Hank creo así se llama, Kay me invita a su habitación, nunca hemos estado completamente solos en un sitio y aunque Kay se ha dedicado a besarme cada segundo y hacerlo con una pasión desmedida tengo miedo, pues se muy bien que Kay espera de mi, esto; mi cuerpo, pues aunque veo que tiene paciencia en referencia a mi, se que lo desea pues lo puedo sentir en sus toques. —Te gustá lindura—me pregunta Kay sobre su habitación. —Es, es grande, si me gusta.—. Luego de contestarle entre tartadeos y otras cosas a mi lindo, lo abrazó y el me lleva a la cama, me empieza a besar, apasionadamente, el siente como me estoy tensando. Termino sentada en sus piernas,— Tranquila lindura, no pasará nada más si tú no quieres. —no es

