Mi padre comenzó a reprender a Michelle, enumerando las faltas que había cometido y que gracias a ello, tendría que presentar su carta de renuncia, la muy descarada se atrevió a negarlo absolutamente todo y no pude evitar soltar un risa sin gracia. — Sra. Boyer, le recuerdo que el implicado está esperando afuera, si tan mala memoria tiene, lo puedo hacer pasar para que nos diga cómo sucedieron las cosas. —su cuerpo se tensó a mi lado y me lanzó una mirada fulminante. Volvió la vista a mi padre y asintió con su cabeza sin tener más opciones, pues claro, si estaba entre la espada y la pared. — Está bien, he infringido el acuerdo, se lo he contado al Sr. Lancaster, pero no lo hice con mala intención, sentí que sería

