Tommy va directo a la casa de Backery, dónde empieza a lanzar pequeñas rocas a la ventana de la ha oración, dónde ella está. —¡Backery! ¡Backery! —llama desde afuera a medida que lanza una piedra tras otra. Este se inclina para tomar otra piedras, cuando de pronto escucha. —¡Tommy! ¡Tommy! ¿Estás allí? —pregunta Backery suavemente, asomando su cabeza por la ventana, mientras lo busca con la mirada. —¡Si! Aquí estoy —responde agitando sus manos. Backery corre a abrirle la puerta, y una vez adentro van a su habitación. —Pero ¿Qué haces aquí? —pregunta Backery. —Te extrañe muchísimo, y ya no quería estar allá, prefiero estar aquí, con la chica más guapa del mundo —la envuelve en sus brazos. —¡Qué tonto eres! —responde Backery, besando su mejilla. Tommy se queda hacerle compañía du

