Capitulo 32

1143 Palabras

La noche había caído con una lentitud exasperante sobre la ciudad. Los ventanales de la torre empresarial reflejaban las luces titilantes del tráfico, como si el tiempo hubiera querido quedarse atrapado entre cristales y asfalto. Jimena caminaba con paso firme por el vestíbulo, su bolso colgando del brazo y su blazer bien acomodado sobre los hombros. Su rostro, sereno pero contenido, no dejaba entrever el torbellino que le ardía por dentro. Tiago había salido por otra puerta, minutos antes, sin mirar atrás. Como si fueran dos desconocidos más dentro de una compañía donde las reglas eran claras: discreción, profesionalismo... y nada de lo que habían hecho entre esas cuatro paredes. Cuando llegó al estacionamiento, Jimena apretó el control del auto con más fuerza de la necesaria. Subió a s

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR