~Narra Alice~
- ¿Hawái? - le pregunto a Tom entre risas mientras una chica me coloca un collar de flores al bajar del avión y le dedico una sonrisa a modo de agradecimiento
- Así es ¿Qué mejor que la playa y una cabaña solo para nosotros dos? - me pregunta Tom a modo de respuesta mientras me toma de la mano y sonríe
Me limito a sonreír y negar ligeramente con la cabeza, sé que nada de esto es barato, también sé que Tom no tiene ningún problema con el dinero, pero aun así no me encanta que gasten tanto dinero en mí. Luego de unos treinta minutos llegamos al hotel donde nos quedaremos, Tom baja del auto y literal sale corriendo a la recepción, por lo que me río internamente.
- Perdón por eso - dice apareciendo junto a mí de nuevo con una ligera sonrisa
- Tranquilo - le digo sonriendo mientras mis ojos ven hacia todos lados
Jamás había venido a Hawái y sinceramente me emociona.
- ¿Te lo pondrías? - me pregunta extendiéndome un pañuelo
- ¿Tengo otra opción? - le pregunto entre risas
- La verdad no - responde él imitando mi acción
Tom me pone el pañuelo en los ojos y lo dejo guiarme a no sé dónde, logro darme cuenta que entramos a un elevador y luego de eso caminamos por un lugar que de seguro no tiene techo porque el viento viene de todas direcciones y siento el sol sobre mí.
- Ok... Quítatelo - dice Tom después de que escucho una puerta abrirse
Me quito el pañuelo e inmediatamente una sonrisa se forma en mis labios mientras comienzo a caminar para ver mejor el lugar, me acerco a un pequeño balcón que hay e inmediatamente siento las manos de Tom en mi cintura, por lo que hago más amplia mi sonrisa y me volteo quedando de frente a él.
- Todo Todo - le digo con una sonrisa
- Así es, te he escuchado decir que esa película es la más hermosa y romántica del mundo como un millón de veces...
- Y decidiste hacerlo realidad - lo interrumpo, por lo que él me sonríe y lleva sus manos de mi cintura a mis hombros
- Al menos intentarlo... Estuve a punto de comprarte un vestido de baño amarillo pero... - se queda callado esperando que yo diga algo
- El amarillo no es mi color - digo entre risas
- Exacto
- ¿Cuántas veces viste la película para lograr esto? - le pregunto entre risas
- En realidad dos, internet y Charlotte ayudaron mucho - responde entre risas
Le dedico una sonrisa y llevo mis manos a su cuello, atrayéndolo a mí para luego besarlo, en medio del beso las manos de Tom se colocan en mis muslos y me levanta dejándome sobre la baranda del balcón, se acerca hasta quedar completamente pegado a mí y yo envuelvo mis piernas alrededor de él.
- ¿Qué quieres hacer primero? - me pregunta con una sonrisa cuando nos separamos, pero no cambiamos de posición
- Me gustaría ir a la playa - le digo con una sonrisa
- Playa será entonces - dice imitando mi acción
Intento bajarme de la baranda, pero Tom me carga hasta la cama donde me deja sentada y entonces ambos reímos. Luego de ponernos nuestros trajes de baño salimos del hotel y nos dirigimos a la playa, al llegar buscamos un lugar un poco apartado y nos sentamos a la sombra de unas palmeras.
Tom está acostado, con unos lentes oscuros puestos, mientras yo estoy sentada admirando el anillo de compromiso, aún no puedo creer que en serio estoy casada con Tom Holland.
- ¿En qué piensas? - me pregunta de repente, por lo que me sobresalto y él se ríe
Le dedico una sonrisa y señalo el anillo en mi mano, provocando una amplia sonrisa en sus labios, luego se acerca más a mí apoyando su barbilla en mi hombro y abrazándome.
- Te amo - me susurra en el oído provocándome un escalofrío, ya que está jugando con el borde de mi blusa - ¿No te la piensas quitar? - pregunta con ese tono coqueto
- ¿Por qué no me la quitas tú? - le pregunto usando el mismo tono, por lo que cuando me volteo hacia él tiene una sonrisa satisfecha
Tom suelta el nudo del cuello de la blusa y la saca por mi cabeza (obviamente tocando toda la piel posible en el camino) luego me toma de la mano y me hace ponerme de pie, él se pone de rodillas y de igual forma se deshace de mis shorts, lanza ambas prendas a mi bolso y sonríe, Tom se acuesta de nuevo pero esta vez me jala haciendo que caiga sobre él.
- Lindo traje de baño - me dice con una ligera sonrisa mientras sus manos están firmemente ubicadas en la parte abierta del traje en mi espalda
- Gracias - le digo imitando su acción y coloco una de mis manos en su pecho
Tom me sonríe de nuevo y luego se incorpora lo suficiente para besarme, envuelve sus brazos alrededor de mi completamente, atrayéndome a él y seguimos con el beso, cuando es imposible respirar nos separamos y yo me incorporo quedando sentada en el abdomen bajo de Tom, que me mira satisfecho.
- Vamos al mar - le digo incorporándome
- No quiero morir - dice como si fuera un niño por lo que no puedo evitar reírme
- No seas exagerado, nada va a pasar ¡Vamos! Aquí casi no hay olas - intento convencerlo mientras le ofrezco mi mano
Él me dedica una mala mirada pero después de unos segundos accede y me toma de la mano, comenzamos a caminar hacia el mar cuando de repente Tom me detiene y me hace colocarme en su espalda, una vez lo hago comienzo a reírme por la forma en que reacciona al entrar al mar, como lo dije antes él sabe nadar, no es exactamente su actividad favorita y obviamente estar en el mar sigue dándole un poco de miedo, pero no tanto como antes.
- Tom deberías... - empiezo a decir, pero me quedo callada al terminar sumergida en el agua
- Lo siento - dice entre risas una vez ambos salimos del agua
- ¿Te tropezaste? - le pregunto riéndome mientras aparto mi cabello de mis ojos
- Puede ser - responde como un niño que acaba de ser atrapado haciendo una travesura
Me sigo riendo, por lo que me gano una mala mirada de parte de Tom, pero unos segundos después se me une en la risa.
Obviamente no vamos muy adentro del mar, aunque casi no hay olas no quiero que a Tom le dé un ataque o algo así, entonces nos quedamos donde podemos estar de pie (o al menos él).
Intento ir más adentro pero la mano de Tom en mi brazo me lo impide, me volteo hacia él, que me sonríe y se acerca un poco más a mí, tomándome esta vez de los hombros para luego besarme, sus manos bajan hasta mi cintura y siguen bajando hasta tomarme de la cadera, donde afirma su agarre y acerca mi cuerpo un poco más al suyo.
Cuando se nos hace imposible respirar nos separamos y ambos sonreímos, doy un golpe en el agua salpicando agua en el rostro de Tom, que me mira mal mientras trata de acomodar un poco su cabello.
- ¡Ven aquí! - grita intentando atraparme, pero me sumerjo y nado bajo una pequeña ola
Una vez salgo a la superficie sigo nadando hasta llegar a unas rocas y me cubro la boca para no reírme ya que Tom está buscándome a punto de tener un ataque, de seguro piensa que me ahogué o me comió un tiburón o algo así, me subo en la parte más alta de las rocas y me siento mientras veo divertida a Tom ir de un lado a otro, no logro evitarlo y una carcajada sale de mi boca provocando que él se voltee hacia donde estoy y me dedica una mala mirada.
- No es divertido - me reclama en tono serio, como si me estuviera regañando
- Para mí lo es - le digo entre risas
- Ya baja de ahí - dice extendiendo sus manos hacia mí con la intención de ayudarme a bajar
- Sube tú - le digo haciéndome hacia atrás y cruzando mis piernas, dándole a entender que no me voy a bajar
Tom me mira mal de nuevo y luego de lanzar algo como un bufido toma impulso y de un salto llega junto a mí, se acomoda sentándose también y luego de dedicarme una sonrisa me rodea con un brazo.
- ¿Nos quedamos para ver el atardecer o quieres volver a nuestra cabaña? - pregunta Tom en mi oído mientras una de sus manos acaricia mi hombro
Llevamos horas sentados en estas rocas, viendo el mar, algunos pájaros, la gente que está por ahí y hablando, prácticamente nos contamos todo el desastre que hubo en los días que no pudimos vernos antes de la boda.
- Sería lindo quedarnos pero debemos bajar de aquí antes de que el nivel del mar suba demasiado - le digo a Tom que pone una ligera expresión de pánico
- Ok en ese caso yo bajo primero
Intento no reírme de la expresión de Tom mientras se baja, una vez lo hace me ayuda a bajar a mí y salimos del mar, nos dirigimos a donde estábamos antes y luego de secarnos un poco nos sentamos en las toallas a ver el atardecer. Nunca me cansaré de esto.
Luego de eso regresamos a la cabaña, Tom va a pedir algo de comer mientras yo me ducho, al salir de la ducha busco algo de ropa pero al final tomo una de las camisas de Tom y me la pongo, seco un poco mi cabello y me lanzo a la cama a esperar que él llegue, decido revisar mi celular. Literal es una locura ya que en todos lados están hablando de la boda, ni Tom ni yo hicimos un anuncio público del compromiso así que la gente no sabía que estábamos comprometidos, pero tampoco tratamos de ocultarlo, obviamente varios de los que fueron a nuestra boda publicaron fotos y felicitaciones y también nosotros pusimos varias fotos, así que en internet hay varios artículos sobre eso, los canales de espectáculos no dejan de hablar de ello y tanto Tom como yo hemos estado recibiendo mensajes de felicitación de muchos fans y en mi caso algunos miembros de mi familia y ex compañeros del colegio.
- ¡Llegó la cena! - exclama Tom abriendo la puerta provocándome una ligera risa
Me pongo de pie dejando de lado mi celular e inmediatamente los ojos de Tom se dirigen a su camisa y esboza una sonrisa, le devuelvo la sonrisa y me acerco a él dejando un beso en su mejilla.
- ¡Trajiste fresas! - exclamo emocionada mientras tomo una y la muerdo - ¿Qué? - pregunto ya que la mirada de Tom no se aparta de mí
- Se supone que son el postre - dice mientras delicadamente aleja la fresa de mi boca y luego me la quita de la mano - y además van con esto - dice mientras sumerge la fresa en chocolate
Le dedico una sonrisa y luego muerdo la fresa que Tom coloca en mi boca, él se come lo queda de dicha fresa con una sonrisa y luego nos acomodamos en la cama para comer.
- ¿De dónde sacaste esa camisa? - me pregunta de repente - no recuerdo haberla puesto en la maleta
- Cierto tú no la pusiste, yo la traje - le respondo con una ligera sonrisa de lado
- ¿Por qué?
- Me encanta cómo se te ve y además es demasiado cómoda y amo usarla - digo jugando con uno de los botones
Tom me dedica una media sonrisa mientras me mira tiernamente y luego sigue comiendo; de verdad amo esta camisa, es una de botones azul oscura con flores blancas, simplemente es hermosa y últimamente yo la he estado usando más que Tom, encuentro bastante placentero pasar mi tiempo libre en la casa vistiendo solamente una de las camisas de Tom.
- Creo que debería regalártela - me dice entre risas - en definitiva se te ve mucho mejor que a mí
- Gracias - digo sonriendo
- Aunque... Justo ahora solo puedo pensar en quitártela - dice acercándose a mí con la intención de besarme
Ahogo una ligera risa y me levanto de la cama alejándome de Tom, por lo que me mira mal, le sonrío de lado mientras recojo mi cabello en una cola y me mira con atención mientras se sienta en el borde de la cama, desabrocho el primer botón de la camisa y Tom inmediatamente intenta ponerse de pie, pero lo detengo sentándome a horcajadas sobre él, por lo que sonríe, desabrocho el segundo botón e inmediatamente sus manos me detienen.
- Dije que yo quería quitártela - susurra en mi oído mientras sigue soltando los botones
Una vez desabrocha todos los botones lanza la camisa al suelo, la expresión que Tom tiene justo ahora es lo mejor que he visto en mi vida, sus ojos están haciendo un detallado recorrido de mi ropa interior y su boca está entre abierta, se me hace tierno que a pesar de que está haciendo eso aún no estoy completamente desnuda.
- ¿Te gusta? - le pregunto con una ligera risa nerviosa haciendo que dirija su mirada a mis ojos
- Me encanta - responde con una amplia sonrisa mientras pasa sus manos por mis brazos delicadamente - yo... No creí que fueras a hacer esto
- Tampoco yo - digo soltando el aire que no sabía estaba conteniendo - pero siempre me he preguntado cómo sería y cuando vi este conjunto simplemente no pude resistirlo
Ok les explico decidí hacer eso de ponerme un conjunto de ropa interior sexy, no es que no tenga algunos conjuntos así, pero jamás me había puesto uno con la intención de terminar acostándome con Tom. Así que tengo puesto un conjunto n***o, que de verdad deja muy poco a la imaginación.
- Pues déjame decirte que te ves simplemente increíble - dice Tom poniendo sus manos firmemente en mi cintura - y amo que hayas decidido hacerlo
- Gracias... Solo por tu reacción ya valió la pena - susurro en su oído
Tom me sonríe, luego suelta mi cabello y me besa envolviéndome con sus brazos por lo que acabamos en la cama, yo sobre él, cuando nuestros pulmones gritan por aire nos separamos, en una fracción de segundo la pantaloneta de Tom desapareció y yo me deshago de su camisa con más rapidez de la que esperaba, por lo que él se ríe, siento sus manos en mi espalda soltando mi brassier, que un segundo después acaba en algún el lugar de la habitación. Cuando toda la ropa ha desaparecido Tom se incorpora cargándome, por lo que lo miro extrañada, él se dirige al balcón y me deja delicadamente en unas cobijas que están en el suelo, luego enciende unas velas que están en la barandilla y vuelve a besarme.
- ¿Por qué no podemos ser una pareja normal que tiene sexo en una cama? - le pregunto entre risas con mi mirada fija en sus ojos
- Porque quiero que nunca olvides esto - dice en un susurro mientras sus manos viajan por mi cuerpo - además - deja un beso en mi cuello - ¿Las velas y las estrellas no hacen todo más romántico?
- Creo que eres tú el que hace todo más romántico - le digo sonriendo enternecida
- Te amo - dice Tom rozando mis labios con los suyos
- Te amo - digo y nos besamos de nuevo
...
- Voy a extrañar esto - le digo a Tom cuando ya estamos en el avión
- Podemos volver en algún momento - dice dándome un corto beso en los labios
Le dedico una sonrisa y me recuesto en su hombro con la intención de dormir, estoy muerta, simplemente muerta. Pasamos una semana en Hawái haciendo de todo lo que se podía hacer, le enseñé a Tom a surfear (salió mucho mejor de lo que esperaba), vimos delfines y nadamos con ellos, hicimos buceo, un tour en submarino, varias caminatas en las que vimos volcanes y cataratas y visitamos Pearl Harbor, también fuimos a varios restaurantes y actividades nocturnas como luaus.
En fin hicimos de todo y cada cosa era más linda que la anterior, sobra decir que Tom ha sido increíblemente tierno, romántico y atento, la pequeña sorpresa de fresas la primera noche no fue la única, a pesar de que le dije varias veces que solo estar con él ahí era más que suficiente.
- ¿Cómo le fue a Tomlice? - nos pregunta Sam a modo de saludo apenas nos ve en el aeropuerto
- De maravilla - le respondo sonriendo mientras lo abrazo
- ¿Quién te envió por nosotros? - le pregunta Tom mientras lo abraza ligeramente
- Harrison dijo que él iba a venir, pero Nathan está enfermo y no quería dejar a Ivonne sola con él, así que decidí venir - explica Sam mientras ayuda a Tom a poner las maletas en el auto
- ¿Qué tiene Nathan? - le pregunto a Sam
- Creo que solo es gripe pero como todavía es pequeño Harrison está preocupado - me responde Sam
- Pobre Nathan - digo mientras me subo al auto
Como de costumbre Tom maneja, yo voy de copiloto y Sam atrás, un rato después llegamos a la casa Holland, ya que dejamos a Sirius ahí y tenemos que ir a recogerlo, además los padres de Tom estaban bastante emocionados por nuestra luna de miel y quieren que él les cuente a dónde fuimos, al parecer de verdad mantuvo en secreto a dónde iríamos, ni Sam sabía.
- ¿Me extrañaste? - le pregunto a Sirius apenas corre hacia a mí cuando entro a la casa
- Creo que no fue el único - me dice Tom, por lo que levanto mi vista viendo a Tessa que se acerca lentamente a mí
Pobre Tess, ya le cuesta moverse de lo vieja que está, aunque Tom no lo quiera admitir todos sabemos que cualquier día puede simplemente no despertarse en la mañana. Decidimos quedarnos un rato hablando con Nikki, Dom y Sam, Harry está en Los Ángeles visitando a Elena y Paddy está en un viaje de la Universidad.
Obviamente les contamos las cosas que hicimos (dejando por fuera muchos detalles) y Sam no para de burlarse de Tom cuando les digo de una vez que fuimos a bucear, él pensó que unas rocas eran un tiburón escondiéndose y casi le da un ataque cardíaco.
En eso se nos va la tarde y luego decidimos volver a nuestra casa, así que Sam nos lleva, nos despedimos de él y le agradecemos al llegar y apenas abrimos la puerta Sirius entra corriendo directo hacia donde están sus juguetes causándonos risa a Tom y mí, dejamos las maletas en la sala, voy por la canasta de ropa sucia y comienzo a desempacar. Voy como por la mitad de mi maleta cuando Tom me toma de la cintura levantándome del suelo y me saca de la sala para luego bajarme, cuando me volteo quedando de frente a él noto que se está aguantando la risa.
- ¿Por qué fue eso? - le pregunto divertida
- Porque necesitaba sacarte de ahí, ven - dice ofreciéndome su mano
La acepto y él me guía hasta nuestra habitación donde sobre la cama hay un par de cajas, lo miro extrañada pero él me indica que las abra, me acerco y logro ver que una tiene mi nombre, así que la abro encontrándome con un vestido entre dorado y rosado pálido largo, sigo sacando el contenido viendo esta vez un pantalón y una chaqueta color beige, en el fondo de la caja veo unos papeles así que los tomo, apenas leo lo que dicen lanzo un grito y me volteo abrazando a Tom.
- ¿Cómo pasó esto? Creí que teníamos que hacer la audición
- Bayona se enteró de nuestra boda y decidió darnos un regalo, habló con los demás que trabajarán en la película y dijo que nos quería a nosotros interpretando a estos personajes, todos aceptaron, solo quieren ver cómo nos veremos por eso enviaron esta ropa - me explica Tom mientras saca un uniforme militar de la otra caja
- Es increíble - exclamo emocionada mientras veo el uniforme
- La filmación inicia en unos dos meses y si no le entendí mal a mi agente tú y yo iremos a la Ace Comic-Con, que es en una semana
- De nuevo a trabajar - digo sentándome en las piernas de Tom por lo que él me sonríe
- Así es
Le devuelvo la sonrisa y dejo un corto beso en sus labios, que es interrumpido por un ladrido de Sirius, ambos nos reímos de eso y luego de guardar de nuevo la ropa en las cajas, terminar de desempacar y pedir algo de cenar decidimos dormir.