El sonido de las aves se va volviendo más reconocible con el paso de los minutos, siento mi cuerpo en una superficie blanda y bastante cómoda. Quisiera seguir aquí, pero necesito abrir los ojos y salir a disfrutar de una decisión que tome hace una semana. Poco a poco abro mis ojos que van recuperando la visión de una manera lenta, cuando están totalmente abiertos y puedo ver con claridad veo el cuarto vacío, pero hay muchas flores en jarrones que me provocan una sonrisa, miro a mis lados para ver esas flores silvestres que nunca antes había visto. —Hola, mi amor—mis ojos giran para verlo a unos metros de mí. Su sonrisa me parece encantadora, me levanto despacio para acercarme a él. Su mano se pone en mi cintura mientras la otra sube a mi barbilla para tocarme con cariño. Cierro mis ojos
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


