18

1845 Palabras

Mis dedos juegan en su pecho mientras descansamos después de una ronda matutina, nos despertamos hace un par de horas. El sol se cuela al interior de la habitación haciendo que nos de flojera el levantarnos. Ninguno de los dos quiere romper este paraíso en el que nos encontramos, su mano recorre libremente mi cintura mientras estoy recostada en su pecho. Anoche fue… increíble. Disfruté cada momento del día, cada caricia. Beso y lo demás. —¿Está mal que no quiera levantarme?—sonrío antes de negar. —¿Se siente así?—hace un sonido pensándolo. —Para nada. —Esa es tu respuesta. Besa mi frente antes de suspirar, sonrío antes de incorporarme y darle un beso en los labios. Me lo responde antes de escuchar la puerta ser abierta, ninguno de los dos interrumpe el beso pero una tos nos hace sepa

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR