Darius duerme a mi lado antes de escuchar como el llanto de Magnus estalla en el castillo, me levanto para irlo a atender que él ya fue las primeras dos veces. Han pasado seis meses desde que mi bebé llegó a casa y en ese tiempo no ha parado de ser une bendición para mí y para Darius, hace un mes que mi celo nos tuvo encerrados en nuestra habitación. No me dejó salir a ver a mi pequeño e hizo un hechizo para que mis gritos no los escuchará nadie afuera. De verdad que me extrañaba porque no paro en los diez días. Me dejaba descansar a lo mucho una hora antes de volverme a tener debajo de él. Cuando los diez días pasaron teníamos varios muebles rotos, y con magia los reparó, y además tenía varios moretones y en diferentes lugares de mi cuerpo. Llegó al cuarto de Magnus antes de ver qué mi

