La mansión estaba de nuevo de fiesta, había pasado ya diez años desde que los cuatro cachorros Hale-Stilinski y las cachorras Gajos habían nacido, las cosas habían sido todo un torbellino. Los trillizos habían sido una gran ayuda para sus padres al cuidar de los pequeño y más de Jake, quien era un lobo pero por alguna razón era mucho más pequeño y tierno que sus hermanos, así que el pequeño se había vuelto el cachorro más cuidado no solo por sus hermanos mayores y su padre sino también por sus tíos y primos. Al final Claudia se dio cuenta de que John no era el correcto, todo lo descubrió cuando encontró a la quimera jaloneando a Dean logrando enfurecer a todos, esa fue la primera vez que vieron como Alex se transformaba en un hermoso zorrito y le mordía las bolas al mayor. Tyler, Dyl

