—¿Cómo estuvo tu día en la escuela? Apreté los labios cuando me di cuenta que papá se empeñaría en entablar una conversación entre nosotros mientras íbamos de regreso a casa. Tenía unas inmensas ganas de llorar y lo que menos quería hacer ahora era comenzar a hablar porque sabía que mi voz me iba a fallar. —Tranquilo. Él suspiró —¿Puedes mirarme por lo menos? Siento como que no me estás prestando atención. Respiré profundo y lo miré, sintiendo la piel alrededor de mi ojo latir por el golpe que me había proporcionado Zach de forma involuntaria. Cuando estaba golpeando a Francis, se transformó completamente en una persona desconocida; nunca se me pasó por la cabeza que él podía llegar a ese extremo de b*********d. Apareció de la nada, empujando a Francis lejos de mí y golpeándole el rost

