Estoy parada en el pasillo del hotel más alto que he visto en mi vida. El Bachman. Estoy justo afuera de la habitación 717. Soy una acompañante. Tengo una cita con un hombre de negocios que viaja en esta habitación. Toco suavemente y espero. Llevo una gabardina negra. Hoy me rizé un poco el pelo largo y oscuro. Llevo un delineador de ojos muy marcado. Debajo de la gabardina llevo un minivestido de tubo elástico de color rosa chicle. También llevo zapatos de plataforma con tacón alto, de color rosa pálido brillante. Soy bastante pequeña, así que tengo que aumentar mi altura. Todavía no ha contestado, así que vuelvo a tocar. Por fin la puerta se abre. —¿Sierra? —pregunta un hombre n***o, alto y apuesto. Parece tener unos 40 años. —Sí —respondo y sonrío. —Vaya, qué joven eres —dice,

