SEIK Así que ese es su plan… Quieren usar a la hembra para forzar una alianza con nosotros. —¿Qué opinas, Alfa Axel? —dice Lucciano, con una mirada astuta—. Seik, tu hijo sigue soltero… Sabes bien que un macho joven necesita a una hembra a su lado para apoyarlo —continúa el Alfa Lucciano, tratando de influir en la decisión. —En esto no tengo nada que decir —responde Axel con firmeza—. Mi hijo elegirá a la hembra que quiera. —Bueno, no parece que le desagrade la idea… —Créeme, Lucciano… si le disgustara, ya habríamos visto sangre en esta sala —replica Axel, mirándolo desafiante. Justo entonces, la puerta se abre y el Maestro de Aria entra de nuevo al despacho, cortando la tensión que se estaba acumulando. —¿Entonces qué te parece la propuesta? —pregunta Lucciano, mirándome directamen

