SEIK El bosque está tranquilo, iluminado por los rayos del sol que se filtran entre las copas de los árboles. Una brisa ligera agita las hojas. A pesar del paisaje hermoso que se despliega ante nosotros, el ambiente está cargado de tensión. Los novatos me rodean, expectantes, con los músculos tensos y los sentidos alerta. Me tomo un momento para observarlos antes de hablar. A mi lado están Kael, Roberto y algunos guerreros veteranos que más tarde ayudarán a los novatos. —Esta prueba tiene un objetivo claro —digo, caminando lentamente frente a ellos, como un depredador acechando—. Alguien ha desaparecido. Es vuestra responsabilidad encontrar a ese cambiaformas y traerlo de vuelta a salvo. Los ojos de los novatos se entrecierran; algunos muestran curiosidad, otros incertidumbre. Puedo

