Observe sus manos retorcer la servilleta varias veces, entendía en algún punto sus nervios y en otros no comprendía nada de lo que pasaba, porque no podía simplemente hacer lo que tenía que hacer, hablar, decir sus verdaderas y to quería respuestas todas las respuestas que pudieran darme, simple, sencillo. - Te escucho Anna – repetí y ella suspiro. El parecido entre ambas era algo shockeante, entras pequeñas sus diferencias, por ejemplo: los ojos, Anna los tenía completamente verdes, su padre celestes y ella, mi chica, una combinación de ambas, el cabello de Anna era más rojo, Luna en cambio tenía una mezcla entre este y el de su padre que era rubio oscuro, la nariz de su madre era más respingada, pequeña, toda ella era pequeña y delicada, Luna era un termino medio, uno entre amb

