—¿Qué es lo que está sucediendo aquí? Nin se asustó, y por poco tira la canasta con sus galletas recién horneadas, con el escándalo que tenían no habían escuchado la llegada de Esker, las mujeres se pusieron pálidas, al ver a su jefe, tan serio y con el ceño fruncido. —No pasa nada Esker, quería aprender a preparar mis galletas de nuez, y las chicas me hicieron el gran favor de enseñarme, yo tuve la culpa de todo, les e quitado el tiempo, lo siento mucho. Esker seguía observando a Nin, ella tenia sonrojado el rostro, sus labios del color de las cerezas lo provocaban de una manera incontrolable, quería tomarla en brazos y subirla de regreso a la habitación, pero tenia que irse acostumbrando a su partida, entre más tiempo pasara cerca de ella más la extrañaría, debía de comenzar a alejars

