Ya era tarde cuando Nin decidido que ya era suficiente por ese día, Augusta y las demás eran de carrera larga, sus conversaciones no tenían fin, se dio cuenta que Gael también ya estaba cansado, aunque se esforzaba, sus ojitos se serraban de vez en cuando, tendría que convencerlo para que se fuera a la cama. —¿No crees que ya es tiempo de irnos a descansar, Gael? —Yo aun no tengo sueño Nin, pero si tú quieres te acompaño. — ¡Eso sería perfecto!, eres todo un caballerito, Gael Nin se fue despidiendo de las mujeres, al último de Augusta, está la observaba, detenida mente. —Crees que ya estés por completo recuperada, Nin el viaje será largo. —¡Estoy lista Augusta no te preocupes! —¿Abuelita, yo también podre ir? — Gael el trayecto será muy largo, aun eres muy pequeño, además alguien s

