Nin se quedó sin palabras, el hombre alzo el brazo, de su mano surgió un fuerte viento que envolvió a Nin lanzándola al vacío, sentía que caía, la caída no tenía final, sentía un frio desesperante, congelante —Nin, despierta, es solo una pesadilla. Nin comenzó a sentir unas manos que la zarandeaban, una voz conocida que le aseguraba que solo era una pesadilla, tal vez esa voz decía la verdad, solo estaba experimentando una pesadilla y si era así podía despertar cuando quisiera, si era lo más pronto posible estaría perfecto, ya no soportaba ese frio tan cruel, puso todo su empeño, logro abrir sus ojos, se encontró con un Gael muy preocupado. —Ya regresé cariño, tranquilo. —¿Te sientes bien, ya no tienes frio? Nin sintió de nuevo su traje humano, sentía la cálida colcha de la cama de Ga

