Brayden miró con terror al hombre que estaba a punto de volarle la cabeza. No sabía si la bala era de plata o plomo, de lo que sí estaba segura es que si recibía el impacto probablemente no saldría con vida. Justo cuando pensó que sería su final, una bala golpeó la mano del pandillero, haciéndolo perder el control de la moto y tirar el arma. Brayden giró el volante estrellándose de lado contra la moto, haciendo que el pandillero saliera volando fuera del camino. Desde el interior del bosque, empezó a salir un grupo de hombres acompañados por lobos gigantes que saltaron sobre los motociclistas, haciéndolos caer al suelo y obligándolos a detenerse. Los hombres se colocaron en medio del camino apuntando a los pandilleros con varias armas de largo alcance impidiéndole perseguir a los chic

