29

1746 Palabras

La casa de Enzo podría, tranquilamente, ser cuatro casas de Sarah en una. Enzo se la había enseñado en gran parte a Sarah, ya que la abuela Carmen no estaba para bajar y subir tantas escaleras. —Muy bien, tu abuela dormirá abajo, y a ti te doy una habitación arriba —dijo Enzo una vez se sentaron a la mesa a tomar un té y un merecido descanso. —¿Seguro que no seremos una molestia? —preguntó Sarah sintiéndose incómoda de invadir una casa ajena así. —Claro que no, esta es vuestra casa ahora. Además, el inspector me dijo que va a investigar a Víctor, porque tiene una foto con un tipo que coincide con la descripción de tu secuestrador. Cuando lo localice quizás todo se solucione rápido. —¡Eso es genial! Luego sólo quedaría el problema de mi padre. Me asusta pero seguro que al final todo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR