27

970 Palabras

Me volví a acostar sobre su pecho, su corazón latía aceleradamente, jamás podría entender el limbo, y siendo sincera no me importaba. Los minutos pasaron y la respiración de Bronce se volvió pesada, me imaginaba que se habia quedado dormido. No podría pensar en lo que diría el señor Donald o la señora Brenda si nos encontraba así, tal vez solo se irían avergonzados, en cambio Susi, tal vez armaría todo un escándalo.  Mis parpados comenzaron a sentirse cada vez más pesados, pero no quería dormir; no quería soñar. Así que me levanté y me coloqué mi ropa interior, para acomodar mi vestido encima, y solo me senté al lado de Bronce para observarlo dormir, tal vez si Bronce se levantaba y me preguntaba: “¿Qué estás haciendo?”, yo diria algo como: “Te observé dormir toda la noche sin pestañar”.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR