NOVE -Corre, debemos huir de aquí -dijo Alida arrastrándome con ella, corrimos por tanto tiempo que creí que iba a desmayarme en cualquier momento. Esto era lo más retorcido que hubiera pensado, todos tenían un plan para matar a Sebastian porque nunca fue una buena persona, todos lo odiaban, "por el odio existirá y solo por el odio terminará". Caimos en la grama en un sitio donde ya ni siquiera podíamos ver el humo salir de la casa, me acosté boca arriba viendo el cielo intentando volver a respirar, escuché una débil carcajada, voltee observando a Alida reírse, como si no pudiera creer que todo esto hubiera ocurrido. -Me siento tan libre -tocó su vientre y sonrió ampliamente-, cuando este niño nazca se lo daré a los Snow, si esos genes están malditos, no quiero saber nada de él. Hasta

