Narra Vicent Necesito que mi ira se calme antes de pedirle una explicación. Harley, por otro lado, está lista para hablar. Y, para mi absoluta sorpresa, me ataca. —¿Qué te pasa? —exclama, volteandose hacia mí desde su asiento—¿Tienes idea del tipo de escena que acabas de causar? —me encojo de hombros con desdén, sin importarme lo más mínimo—.Alguien podría haber resultado herido o algo peor–me regaña.Intento controlar mi temperamento, pero mis dedos se tensan alrededor del volante y, por primera vez, noto que tengo los nudillos ensangrentados. También me duele el pómulo y miro por el espejo retrovisor para ver que ya parece hinchado y con moretones. ¡Joder! Ver eso me enoja aún más. Harley sigue hablando, pero no le presto atención. Eso es hasta que la oigo decir: —No soy tuya! Esa fr

