—Cariño iré a la cafetería, ¿quieres que te traiga algo? —se sienta a mi lado tomando mi mano. —No mamá, estoy bien —contesto sin voltear a verla manteniendo mi mirada en el pasillo. —¿Nat, quieres que te traiga algo? —le pregunta. —No gracias —contesta —Y tu Alex ¿quieres algo? —se gira a verlo ya que el esta sentado frente a nosotros. —Lo único que quiero es que me digan como está mi hermana, llevamos cinco putas horas esperando y no nos dicen nada, nada —habla molesto y preocupado a la vez. —Tranquilo hijo ella estará bien —intenta calmarlo para luego ponerse de pie—. Bueno, iré por algo de tomar a la cafetería vuelvo enseguida, cualquier cosa me llaman —la veo irse hasta desaparecer por el pasillo. ¿Qué pasará que no salen? Cada vez me desespero más al no saber como esta,

