Alex: —¿T-Te puedo... ha-hacer una... pregunta? —aparta la mirada evitando la mía con sus mejillas sonrojadas. —Claro que si, preciosa —le sonrío. —¿P-Por qué... me... b-besaste? —preguntó sonrojandose aún más. Me toma por sorpresa esa pregunta, realmente no me lo esperaba, pero tiene derecho a saber el motivo. —Mira pequeña, ¿recuerdas que una vez hablamos sobre los mates? —ella asiente mirándome con sus grandes ojos azules—, bien, lo que pasa es que tú eres mi mate, no te lo quise decir antes porque no quiero que te sientas atada a mi, quiero que seas tu la que escojas y decidas si quieres estar a mi lado. Esto me duele pero sea cual sea su decisión la respetaré. —Nati, yo te amo y no pienso fallarte. Lo único que deseo es que estemos juntos, hacerte feliz cada día y demostrar

