Justin: Abro los ojos tratando de acostumbrarme a la luz, ¿qué pasó?. ¡La manada!. Rápidamente me siento y me doy cuenta que estoy en unas de las habitaciones de la mansión ¿cómo es que llegue aquí?, lo último que recuerdo es que estaba luchando y... uno de esos bastardos de los cazadores me agarro desprevenido enterrandome un cuchillo de plata en la pierna, recuerdo a Alex ayudándome... De repente la puerta se abre, levanto la mirada viendo entrar a una señora. —Veo que ya despertó —se acerca a la cama —¿cómo se siente? —la miro y ella solo revisa la herida de mi pierna. —Mejor, ya no duele —contesto. —Esta sanando muy bien, pronto podrá volver a sus labores —me sonríe amable. —¿Sabe donde está Alex? ¿el esta bien?—le pregunto preocupado, no se que pasó después de caer inconscien

