Una semana después, estaban chapoteando en la piscina como dos niños, jugando y riendo. Habían estado tirándose agua y persiguiendose, e hicieron el amor. Él había movido la parte de abajo de su traje de baño y la penetró, mientras ella lo abrazaba y echaba su cabeza hacia atrás en éxtasis total. Luego quedaron abrazados por un rato, dándose besos ,bajo el rayo del sol, cuando llegó una contrariada Mai y empezó a hacerle gestos a su jefe. Él la miró serio e hizo gestos a su vez, luego de que se habia apartado un poco de Gigi. Ella lo miró mientras se dirigía a las escalinatas. — ¿Qué pasa? — preguntó con curiosidad la joven. Él la miró serio. — Mai estaba limpiando y el teléfono comenzó a sonar...y no paraba, llamaron varias veces parece...— dijo preocupado. Pues intuía que algo n

