CAIDA

2094 Palabras
Lilith había suspirado, definitivamente su vida se había convertido en un caos, tal y como era en Asunción, el vehículo había caído en total silencio la avenida ya les había dado la bienvenida. — ¿A la Residencia? —. Pregunta Kamill sacando de sus pensamientos a la chica. — ¿Eh? — Pareces tonta, ¿te llevo a la Residencia? — Lo siento, sí, por favor —. Responde ella con vergüenza, al observar las manos de Kamill en el volante se sonroja al recordar las mismas manos recorriendo su espalda, de inmediato niega con la cabeza tratando de ocultar aquella sensación de nerviosismo ante los recuerdos, por supuesto el chico se había dado cuenta de que Lilith había negado con la cabeza, pero no le prestó atención. La camioneta detuvo su andar por delante de la Residencia y Lilith vuelve a prestar atención a Kamill. — Gracias por, bueno —. Ella realizó una mueca —. Hiciste una buena huida, Becker —. Lilith no se contuvo de llamarlo por su apellido de la misma manera en la que Kamill también la llama. — Claro, cuando gustes —. El Alemán había sonreído y aquella pequeña acción había dejado aturdida a Lilith; sin embargo, ya no expuso ninguna palabra, lo mejor que podía hacer era salir de allí y, aquello fue lo que hizo. — Buenas noches —. Lilith se bajó y fue directo hasta la Residencia perdiéndose de la vista de Kamill. Al momento en que Lilith cierra la puerta se permite sentirse en calma, no estaba en sus planes que estos actos ocurran, definitivamente no lo estaban, pero ya estaba a salvo así que, cerró la puerta con llave y se dispuso a darse un baño lo necesitaba, al momento en que sus manos acarician su abdomen siente que un escalofrío recorre su cuerpo y al cerrar los ojos el recuerdo de las caricias de Kamill se vuelve como un fuego ardiente, la sensación avasallante de placer que sintió cuando sus labios se encontraron, la punta de la lengua del chico encontrándose con la suya, sus latidos se aceleran, ante aquel pensamiento y los bellos de su cuerpo se levantan. — Maldito Alemán, sí que eres un buen actor —. Murmura Lilith mientras deja que las gotas de agua entren en contacto con su cuerpo y una pequeña sonrisa se visualiza en su rostro, después de todo se sintió como los de la Película de Rápidos y Furiosos. A la mañana siguiente Lucca ya se encontraba en la entrada de la Residencia esperando por sus amigas las puertas de las habitaciones 16, 17 y 18 se abren al mismo tiempo, ya en sus grupos de w******p se habían pasado algunas informaciones, pero nada se compara con hablar en persona. — Tú —. Susan apunta a su amiga con el dedo índice —. Y tú también —. Esta vez el apuntado fue Lucca —. Puedes creer que no nos quiso decir quién iba a traer a Lilith —. Susan y Loren se agarraron del brazo. — Déjala, supongo que fue el estúpido de Amir —. Murmura Loren. — Ay no, qué asco —. Susan realiza una mueca. — No fue Amir —. Lilith se defiende de manera rápida. — No me digas que… — Fue Kamill, el chico de la Kawasaki KX era Kamill Becker —. Responde Lilith. — ¿Qué hay con Becker? —. Susan levanta las cejas logrando que los demás sonrían —. ¿Le gusta tu esencia Guaraní al Alemán? — No digas estupideces, es... Lilith se detuvo abruptamente ante las palabras que iba a expresar recordando claramente que aquel era el trato, ella con la boca cerrada y él pagando la mensualidad en realidad parecía ser injusto, el dinero que Kamill va a pagar era bastante. — ¿Qué es? —. Indaga Loren curiosamente, mientras que Lucca analiza a su amiga. — Se pueden calmar o llegaremos tarde, ella nos dirá el sábado por la tarde que ocurre, no la presionen, oye, pero solo tienes tiempo hasta el sábado —. Lucca se vuelve hacia Lilith antes de dejar escapar una carcajada. Todos suben al vehículo y se dirigen hasta Sacramento, al momento en que llegan también lo hace un FORD MUSTANG DARK HORSE, claramente llama la atención de todos los que estaban en el estacionamiento, hasta que observan a la rubia bajando del lado el Copiloto. — Ah, es la rubia oxigenada Raquel Hall, la hija de la Directora —. Lilith trago saliva al percatarse de que la Rubia Oxigenada como la llama Loren es la novia de Kamill, la misma que la había amenazado en el Polideportivo, entonces ella recuerda que en la discusión de ayer la Directora si había mencionado a una Raquel y claro Kamill le había respondido que no era asunto suyo. Por supuesto unos segundos después la puerta del conductor se abre y la agresiva presencia para los ojos de todos era imposible de pasar por alto, Kamill Becker se veía como siempre, monumental y temible, tenía la seriedad impregnada en su rostro, mientras que Raquel Hall se veía tan sonriente cuando toma los brazos de Kamill y avanzan hasta la entrada. — Son novios —. Murmura Susan con fastidio. — Estamos llegando tarde a clases, a este paso no nos graduaremos en 6 meses —. Fueron las palabras expresadas por Lilith que inexplicablemente aquella nueva información hace que ella sienta una pequeña sensación de molestia. — Lo que nos faltaba —. Susan aprieta los puños. — Tú y yo, tenemos un asunto pendiente Susan Álvarez —. Amir se interpuso en el camino del grupo de Amigos. — Apártate Sousa - Lucca se posicionó por delante de Amir —. Deja de ser cobarde, a las mujeres no se les toca —. Nuevamente, ellos estaban siendo el centro de atención de los que estaban en las cercanías. — Echeverri, el que debe de mantenerse al margen, eres tú —. Amir se veía feroz, pero no causaba temor en nadie. — Déjalos Amir —. Lilith al observar a su exnovio siente que todo el amor que decía tenerle ahora se convierte en desprecio, cada acto que se reproduce en su mente fue de pura decepción. — Mira ¿Estás aprovechando tus últimos días aquí? Porque te van a echar como perro, eres una simple chica de Intercambio, eres una —. Amir se acaricia la barbilla con una mirada llena de desdén —. Podría decirse Indígena —. El menosprecio era palpable. — Si aquel es tu criterio, no voy a perder el tiempo para aclarártelo, pero te jode la puta existencia que esta indígena como llamas no te abrió las piernas —. Allí mismo se pudo palpar el temblor en los ojos de Amir que cerró los puños cuando Lilith había sonreído con burla y total superioridad ante Amir. Posterior a ese pequeño encuentro el grupo de 4 amigos se aleja de Amir, dejando al chico arrogante allí bastante molesto, pero por supuesto con la diferencia de que Lilith supo como callarlo con unas simples palabras, la hora de Historia había culminado Lucca y Loren eran los últimos en salir por qué debían de realizar una maqueta en grupos de dos y la Profesora les debía de explicar algunos detalles, entonces Lilith fue al Sanitario y Susan esperaba a Lucca y Loren. — Me parece que te deje en claro que te mantuvieras alejada de Kamill —. Todo el cuerpo de Lilith fue empujado con fuerza hasta el salón de Química. — Oye ¿qué te pasa? —. Lilith había reaccionado al ver a Raquel allí con el enojo muy notable en sus ojos azules. — Me pasa que eres una maldita perra ofrecida, eso pasa, sé perfectamente que estás tratando de seducir a mi hombre, pero aquello será un simple, tonto y pobre intento, porque Mírate eres una chica simple, en cambio, yo, soy toda una hembra tengo todo lo que un hombre quiere tener —. Raquel habló de manera burlona. — Pues por lo visto careces de cerebro, porque venir a querer hacer sentirme inferior a ti, es tonto, porque de lo que presumes ahora se volverá flácido en algún momento —. Lilith le guiño el ojo a Raquel dejándola aturdida en su totalidad mientras abandona la Sala de Química. Lilith sabe que Susan ya estará muriéndose de hambre así que empieza a correr para alcanzar el sanitario con el objetivo de volver cuanto antes junto a sus amigos, pero al doblar en una de las esquinas de los salones colisiona con el formidable cuerpo de un alumno y aquella fragancia ella ya lo conoce, los brazos de Kamill impiden que ella caiga por la fuerza del impacto. — ¿Eres ciega? —. Kamill se veía muy fastidiado, bueno, siempre está de mal humor. — Niños, me da gusto verlos, ya que están allí me pueden hacer un favor porque no van a la casa del Encargado de la Escuela necesitamos que cambie uno de los cristales, pero no contesta las llamadas supongo que está dormido. — Son 50 dólares —. Kamill observa a la mujer que no era otra que la Administradora. — Te daré 100 —. Responde la mujer. — Pues irá él, yo tengo asuntos más importantes que ser la chica de los recados —. Lilith se dio la vuelta. — Tú no vas a ningún lado, nos iremos a buscar a Raúl —. Kamill la sostuvo del brazo, Lilith había emitido un pequeño gruñido. — Perfecto, toma son 100 dólares —. La Administradora le paso el dinero a Kamill que sin dudar lo toma, posterior a esa pequeña reunión Kamill toma de las manos a Lilith sacándola por la parte trasera de la Institución. — Suéltame —. Kamill la soltó mientras avanzan por la avenida de árboles. HIGH SCHOOL SACRAMENTO tenía una ubicación privilegiada, además de contar con un terreno amplio que abarca un pequeño bosque y otras casas que son consideradas de Campo, es una Institución bastante llamativa y prestigiosa. Habían llegado hasta la casa del Encargado llegaron en completo silencio ninguno de los dos habían emitido palabra alguna, pero Lilith tenía una duda, Kamill tenía la apariencia de chico rudo, pero con la Administradora parecía un chico obediente. — Maldita sea Raúl ¿Estás en casa? —. Kamill gruñe mientras tantea abrir la puerta de hecho la puerta se abrió aquello llamó la atención de Lilith, Kamill no dudo en entrar parece que es su casa solo avanza, aunque tampoco puede hacer mucho puesto que no está nadie aparentemente. Lilith también entra por detrás de él ambos recorren con la mirada todo el interior de la casa. — Pues parece que el Cristal va a esperar —. Murmura Lilith, pero nunca consiguió una contestación, entonces se da la vuelta solo para darse cuenta de que no estaba nadie entonces observa la escalera supuso que Kamill había subido entonces ella también lo hace sin imaginarse que a partir de allí ya no había marcha atrás para su destino —. ¡Kamill! —. Murmura ella con precaución una de las puertas estaba abierta, así que fue sin dudar hasta ella. — Queda… Antes de que Kamill dijera algo más Lilith y él cayeron a lo que parecía ser un pequeño sótano, Lilith Grita horrorizada, pero entonces el oxígeno abandona los pulmones cuando el magnífico cuerpo marcado de Kamill cae por completo por encima de ella. — Te he tratado de decir que te quedaras, maldita, imprudente —. Expuso Kamill con molestia. — Pu-puedes apartarte, me estás aplastando bestia —. Lilith sentía que no volvería a caminar nunca, pero entonces se agarró con más fuerza a Kamill cuando algo capto su mirada, ella gritó de espanto. — ¿Qué ocurre contigo? —. Kamill no podía levantarse y cuando fija su mirada hacia atrás se percata de la razón por la que Lilith se había asustado negando con la cabeza. El chico la mira a los ojos profundamente, baja sus ojos esmeraldas hasta los labios carnosos de Lilith, el primer beso fue por decisión de Kamill, el segundo beso para no ser descubiertos, pero ¿habrá un tercer beso? Uno de aquellos en donde los convierta en fuego ardiente, que los convierta en cenizas, un beso que desate la pasión al caer en Tentación.
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