Cuando despierto veo que ya la luz del dia se asoma por el balcón, abro mis ojos con dificultad, anoche el llanto no cedía, mis ojos deben ahora estar inflamados. Siento una mano en mi espalda, y de inmediato me pongo de pie, lista para atacar, pero veo que mis padres están aquí, al verlos corro de prisa a abrazarlos, mi padre me consuela, pues ahora mismo parezco una pequeña niña a su lado. - Ya todo estara bien mi dulce princesa, estamos aquí. Me aferro a mis padres, ahora mismo no deseo estar en otro lugar que no sea este, con ellos me siento tan segura, tan tranquila. Ellos me llevan al sofá, me siento junto a ambos, que ahora me envuelven en un abrazo. - Sabemos por lo que pasaste, lamentamos no haber llegado antes, pero proteges tu mente, y no logramos ver mas allá, tuvimos que

